El encargado del área de Salud Ambiental de la Intendencia de Salto, Pablo Alves Menoni, dialogó con la diaria para realizar una evaluación general de la situación ambiental del departamento, destacando que, si bien el panorama es “bueno”, existen aspectos importantes que requieren trabajo y planificación a mediano y largo plazo.

En ese sentido, explicó que el nuevo esquema de trabajo implica una coordinación entre distintas áreas, donde la recolección, el barrido y el destino final de los residuos están bajo otra órbita, mientras que Salud Ambiental se enfoca en las enfermedades asociadas al entorno. “Trabajamos sobre afecciones que pueden ser provocadas por factores ambientales, como humos tóxicos o aguas servidas, que derivan en problemas respiratorios o cardiovasculares”, indicó.

El vertedero a cielo abierto, principal problema

Según explicó, la acumulación histórica de residuos como plástico, nylon y vidrio genera frecuentes incendios, que liberan humos altamente contaminantes.

“Estos humos afectan tanto a los vecinos como al conjunto de la sociedad, además de contribuir al cambio climático mediante la emisión de gases de efecto invernadero”, afirmó. Frente a este escenario, uno de los grandes objetivos de la actual administración es cerrar el vertedero y sustituirlo por un sistema más moderno basado en relleno sanitario.

Proyecto privado busca reactivar solución estructural

En relación a posibles soluciones, Alves confirmó la existencia de un proyecto presentado por una empresa privada, originalmente durante la administración anterior, que no prosperó por razones financieras. Sin embargo, la iniciativa fue nuevamente puesta sobre la mesa.

El proyecto contempla la clausura del vertedero actual, la construcción de una planta de relleno sanitario y la instalación de nuevos puntos de disposición en localidades como Belén y Valentín. Además, incorpora estrategias de reciclaje y clasificación de residuos en origen, en línea con programas como el Plan Vale.

Reciclaje y clasificación: claves para reducir residuos

Uno de los ejes centrales de la estrategia ambiental es la reducción del volumen de residuos que llegan al destino final. Alves explicó que mediante la clasificación en origen y el reciclaje “se podría disminuir entre un 50% y un 60% de la basura generada”.

Actualmente, la ciudad de Salto produce unas 110 toneladas diarias de residuos, lo que equivale aproximadamente a un kilo por persona. “Gran parte de ese volumen es reciclable y tiene valor comercial, como el plástico, el vidrio o el nylon”, señaló.

Asimismo, destacó que esta política también apunta a mejorar las condiciones de trabajo de los recicladores, promoviendo su inserción en un sistema más ordenado y seguro.

Compostaje domiciliario y educación ambiental

Otro de los componentes del plan es la promoción del compostaje domiciliario. La iniciativa prevé la entrega de composteras en un porcentaje de la población cercano al 20%, permitiendo reutilizar residuos orgánicos como cáscaras, yerba o restos de alimentos. “Esto no solo reduce la cantidad de basura, sino que también genera un beneficio directo para los hogares, que pueden producir su propio abono”, explicó Alves.

En contraste, descartó la instalación de una planta de compostaje a gran escala debido a condiciones ambientales adversas del terreno propuesto, como la alta permeabilidad del suelo y la cercanía de cursos de agua utilizados para consumo y producción.

Concientización social, el gran desafío

Finalmente, Alves subrayó a la diaria que la solución al problema ambiental no depende exclusivamente de la gestión pública, sino también del compromiso ciudadano. En ese sentido, remarcó la importancia de la educación y la concientización desde edades tempranas. “No se trata de culpar a la gente, sino de enseñar y generar hábitos. Los niños cumplen un rol clave al transmitir estos valores en sus hogares”, expresó.

El jerarca concluyó que, si bien la situación ambiental de Salto no es crítica, sí requiere de acciones concretas y sostenidas. “Con compromiso colectivo y políticas adecuadas, es posible mejorar significativamente la gestión de residuos y la calidad ambiental del departamento”, afirmó.