Antes del final

Montes del Plata es una compañía conformada en asociación por la chilena Arauco y la sueco-finlandesa Stora Enso, que, además de tener sus propios negocios en el país, en 2009 había adquirido los activos de la española ENCE, que previamente había proyectado la instalación de una fábrica de producción de pasta de celulosa en Punta Pereira, localidad de Conchillas, departamento de Colonia. En febrero de este año, Montes del Plata anunció que se había elegido el mismo enclave para eventualmente levantar su pastera, aunque resta aún la decisión definitiva respecto a su construcción, la que dependerá de los estudios de factibilidad. El representante de la firma, Ralph Schmidt Liermann, aseguró a la diaria que esa resolución se tomará antes de que termine 2010. Un punto central es la logística en torno al emprendimiento para llevar la madera en bruto desde distintos puntos del país a la planta en Colonia. Montes del Plata cuenta con unas 250.000 hectáreas de su propiedad en todo el país, más otras 18.000 que son arrendadas o manejadas por terceros. Las empresas que se encargarían de la construcción “aún no firmaron sus contratos y están armando sus planes de negocios muy detalladamente, por eso es bueno que se den estos contactos” con los eventuales interesados que haya a nivel local “para que puedan disponer de todas las herramientas posibles”.

Ayer en la Dirección de Industria del ministerio respectivo brindó detalles de esta apuesta ante empresas y trabajadores, que en una primera etapa se enfocará en el proyecto de Montes del Plata, aunque luego podría extenderse a otras megainversiones. La primera fase del plan comenzará el 26 de octubre en el Latu, donde empresas nacionales interesadas de diversos rubros se podrán reunir con las que podrían ser contratadas por Montes del Plata para la construcción de la planta y los distintos sectores operativos de la inversión.

Según el trabajo realizado en conjunto entre el gobierno y la forestal, se abren oportunidades en el sector metalúrgico de fabricantes de artículos eléctricos y electrónicos, pinturas, madera, química, plástico, naval, sistemas de apoyo para la gestión, en monitoreo y telecomando de operaciones. Además, se requiere servicios que van desde la gestión ambiental a la capacitación de recursos humanos, además de servicios profesionales como arquitectos, ingenieros, abogados, entre otros.

Ganamos todos

De acuerdo a lo explicado a la diaria por el director nacional de Industria, Sebastián Torres, el gobierno negocia “desde hace cuatro o cinco meses” con la empresa enfocándose “en diversos temas, pero particularmente en torno al industrial”. En concreto, se abordaron “dos bloques centrales, uno que tiene que ver con el desarrollo de proveedores, y otro que tiene que ver con la capacitación de trabajadores”. “En este momento instalamos este desarrollo de proveedores, que a grandes rasgos consiste en delimitar cuál va a ser la demanda [de bienes y servicios] que va a tener la empresa en las diferentes etapas de construcción de la planta y cuando ya esté operando”, detalló.

Opinó que el principal problema es la falta de información y coordinación, aunque consideró que se puede resolver “asegurándonos que la empresa cumple con toda la información de las capacidades productivas nacionales de oferta y en qué condiciones están”. “Hay empresas nacionales que pueden proveer [a Montes del Plata] y nosotros como gobierno debemos articular esa coordinación”. En ese sentido, valoró que “el programa genera una relación ‘win win’; gana la empresa porque da una imagen clara de voluntad y compromiso con el desarrollo del país y, por supuesto, las empresas nacionales que con este tipo de participación van conociendo mucho más de qué se trata el proyecto”.

¿Serías capaz?

Otro punto que el gobierno quiere fomentar es la incorporación de la mayor cantidad de mano de obra posible. Torres dijo que se está trabajando en conjunto con el Instituto Nacional de Formación Profesional “con la misma idea” que con el programa de desarrollo de proveedores: “Hay que hacer un listado de las necesidades que existen en el sector y ver a nivel local cuáles son las condiciones que hay”; una vez conocidas, establecer “si hay que armar cursos de capacitación, trayendo gente del exterior”, indicó. En esa línea, argumentó que se pretende programar “de forma racional” y para ello se debe ordenar la información: “¿Se necesitan 10.000 trabajadores?, ¿cinco mil?, ¿mil?, ¿cuántos obreros se van a necesitar y con qué capacidades? Tenemos que ver dónde enfocarnos para atender los segmentos más críticos”.

Piedra y papel

Respecto a la instancia de contacto que habrá en el Latu, Torres fundamentó que serán “conversaciones con contratistas según los productos y servicios que se necesiten, y por eso invitamos a empresas nacionales que se interesen en ser proveedoras de un emprendimiento de este tipo para que participen en un evento en el que podrán mantener reuniones entre sí. “Es una especie de feria”, comparó.

Además de Montes del Plata se piensa en involucrar en esta propuesta a otras inversiones de magnitud, y como ejemplo mencionó a la minera Aratirí, que también está elaborando su plan de factibilidad para concretar su desembarco en Uruguay. Por otra parte, el jerarca explicitó que la intención del gobierno es agregar otras dos fases, una en la que se identifiquen oportunidades para seguir avanzando en el desarrollo industrial y otra que estará orientada a “acortar la brecha, dar el salto tecnológico”. Torres subrayó que el objetivo es generar políticas de Estado que vayan más allá de este período de gobierno, pensando en el Uruguay de 2030.

“Queremos que a partir de esta primera fase se genere un encadenamiento distinto al que se ha dado hasta ahora. A partir de la base de experiencias exitosas que se hayan identificado, tener un buen mapeo y generar valor en la propia cadena”, precisó Torres, antes de aclarar que “eso será parte de una segunda instancia” sobre la que se irá avanzando progresivamente, “pensando en cómo se puede implementar de la mejor forma”, pero “de a un paso a la vez”.