En momentos en que la desocupación toca sus mínimos históricos, la inversión en gestión de los recursos humanos parece convertirse en la nueva aplicación de las empresas para retener el talento de sus trabajadores. Al respecto, Advice describe que las prácticas utilizadas son "más bien heterogéneas" y que no existe "una sola tendencia predominante", aunque "del abanico de posibilidades y herramientas con las que cuenta una empresa (...), el desarrollo de Capacitaciones se ha vuelto significativamente popular".

De acuerdo a los datos aportados, un 79% de las empresas realiza algún tipo de inversión en capacitación, principalmente en el sector servicios, que "parece liderar la tendencia de destinar recursos significativos a la capacitación".

Sin embargo, la consultora cuestiona "cómo son esas experiencias de formación", cuáles son los "resultados reales" que obtienen, y si tal política responde en realidad a "verdaderas necesidades del negocio" o, por el contrario, "es sólo una estrategia de retención de talento".

Sobre el punto, describe que la inversión en capacitación revela "la complejidad de un tema que muchas veces es simplificado". "Detrás de las cifras nos encontramos con colaboradores a veces poco motivados por las capacitaciones a las que son 'enviados', con mandos medios que sufren por el tiempo que sus equipos dedican a capacitación y una operativa que atrapa a los participantes y no permite que la capacitación se desarrolle adecuadamente", se explica en el informe, añadiéndose que todo ello representa "mucho esfuerzo que luego parece esfumarse y no traer nada nuevo al negocio".

Igualmente, advierte que la inversión en capacitación no es "una moda fallida" sino que requiere de una "adecuada gestión". En primer lugar, valora como "más que deseable" que las políticas de capacitación surjan de las "necesidades reales de los equipos de trabajo, relacionadas con su cargo o con los objetivos que se proponen". En caso contrario, la formación podría "responder a necesidades motivacionales pero no estará alineada al valor que un cargo en particular debería aportar a la estrategia".

Sostiene además que varias empresas aprovechan sus evaluaciones anuales de desempeño o planificación de presupuesto para "relevar necesidades de formación".

De forma complementaria, sugiere realizar un "plan de comunicación" que acompañe el desarrollo de los talleres. Esto implica "que estén claros los objetivos que se persiguen y se maticen las posibles expectativas que puede generar en una persona el hecho de que lo inviten a ser parte de una instancia de capacitación".

Por último, resalta que "ninguna instancia de formación estaría completa sin su debida evaluación", que debe incluir "no sólo la satisfacción de los participantes y la conformidad con los objetivos, sino a su vez debe asegurar la continuidad y capitalización de los aprendizajes al contexto laboral".

De esa forma, concluye, "la instancia de capacitación no está destinada a ser un momento de reflexión personal y un corte de la rutina diaria. Debe responder a necesidades concretas y asegurarse que éstas son debidamente atendidas".

Y buen sabor

Como telón de fondo está el hecho de que la Tasa de Desempleo cerró el primer trimestre de 2011 en un 6,3%, lo que si bien implica tres décimas más que en el último trimestre de 2010, igualmente supone un nivel históricamente bajo para el país. Ello se verifica acompañado por elevados niveles de la Tasa de Actividad, que mide la búsqueda de trabajo y que alcanzó el 63,9% en enero-marzo, y de la Tasa de Empleo, que cerró en 59,9%.

Por ese motivo es que el gobierno apunta a introducir modificaciones en la Ley de Promoción de Inversiones, otorgando beneficios tributarios en función de la calidad de los puestos de trabajo creados (midiéndolo a través de los salarios) y no por la cantidad, como hasta ahora.

Cabe destacar que en mayo las empresas que obtuvieron la aprobación oficial de sus proyectos de inversión se comprometieron a crear 644 nuevos puestos de trabajo, acumulándose en 2011 compromisos por 2.743 nuevos empleos.

Según los datos difundidos por la Unidad de Apoyo al Sector Privado del Ministerio de Economía y Finanzas, en el quinto mes del año se aprobaron 62 iniciativas de inversión, acumulándose 222 iniciativas en lo que va de 2011. El monto asociado a la inversión mensual es de 161.627.000 dólares, de los que 80.140.000 dólares serán destinados a la incorporación de maquinarias y equipos, y 81.487.000 dólares tendrán como destino la obra civil. En los primeros cinco meses del año se contabilizan 388.256.000 dólares asociados a los emprendimientos.

Además del compromiso de empleo, las firmas que obtuvieron el visto bueno para sus inversiones asumieron incrementar sus exportaciones en 71.650.000 dólares, invertir en producción más limpia por 325.600, y a hacerlo en Investigación, Desarrollo e Innovación por 798.000 dólares.

El sector de actividad que presentó mayor nivel de inversión fue “Industria”, que con 62.281.000 dólares representó el 38% del total. Le siguieron en importancia las empresas del sector “Turismo” con 46.645.000 dólares (29%), del “Agro” con 35.938.000 (22%), del “Comercio” con 13.998.000 (9%) y de “Servicios” con 2.675.000 (2%).

En cuanto a la ubicación, el 52% de las iniciativas se sitúa en Montevideo y con un monto asociado de 35.782.000 dólares, mientras que un 45% se radica en el interior con una inversión sensiblemente superior, de 93.815.000 dólares. El 3% restante, que corresponde a dos proyectos, se ubica en varios departamentos al mismo tiempo, con un monto de 32.030.000 dólares.