El mundo procesaba importantes cambios cuando en 2008 una bomba explotó en la economía y aceleró las transformaciones, con lo que la crisis que afecta desde entonces al mundo desarrollado reduce velozmente la brecha entre naciones avanzadas y emergentes. Pero el grupo que se destaca por su dinamismo y proyección es conocido por una sigla popularizada en el último decenio: BRICS (Brasil, Rusia, India, China), que hasta el año pasado no incluía a Sudáfrica, formulada por Jim O'Neill, economista del banco de inversiones Goldman Sachs, cuya "tesis BRIC" concluía que las primeras cuatro naciones del acrónimo dominarían la economía mundial para el año 2050 debido a su inmensa población, extensos territorios y diversos recursos naturales. En enero de 2011 se integró Sudáfrica. El relevante crecimiento del grupo se refleja en Uruguay, que consolidó su relación con Brasil como principal socio del país y lo hace con China, que es el segundo tras desplazar a Argentina, pero también con Rusia, principal comprador de carne bovina congelada y cuarto destino más importante de exportaciones (excluyendo zonas francas). Sin embargo, los vínculos comerciales con India y Sudáfrica siguen siendo débiles.

Bafana-bafana

Según el Banco Mundial (BM), la República de Sudáfrica tiene alrededor de 50 millones de habitantes y una expectativa de vida promedio de 51 años, una superficie de 1.219.912 kilómetros cuadrados y un PIB que en 2010 sumó 363.704 millones de dólares. La pobreza se ubicó en 2006 en 23%, implicando una importante reducción respecto del 38% registrado en 2000. Hay 11 idiomas oficiales: inglés y afrikaans (nacionales) y nueve lenguas locales. La deuda pública es baja y representa sólo 12,7% del PIB, aunque el desempleo afecta a 23,8% de la población activa y el país enfrenta un problema de baja capacitación de su fuerza de trabajo. La estructura de su economía, según información elaborada por el Instituto Uruguay XXI, es una de las más desiguales en la distribución de su riqueza. "Por un lado, existe una población de raza blanca, con ingresos similares a los de los países occidentales; por el otro, una población de raza negra con una pobreza igual a la de los países en desarrollo", pero también "hay una incipiente clase media de raza negra con salarios elevados". De basarse en la agricultura y la minería Sudáfrica pasó a sustentarse en el sector industrial, "uno de los más diversificados del continente", abarcando desde la transformación de bienes minerales y agropecuarios hasta los sectores aeronáuticos y energéticos. Pese a ello, la minería sigue siendo uno de los sectores que más empleo generan, principalmente la extracción de carbón, minerales y metales preciosos como el oro, el platino y los diamantes.

Con el Mundial de Fútbol el país también mostró capacidad organizativa y se presentó ante el mundo como una nación avanzada y en expansión, donde se pueden concretar negocios. En su informe "Perspectivas económicas mundiales", el BM estima que la economía del país crecerá 3,1% este año y 3,47% el próximo. Por su lado, el FMI proyecta expansiones de 2,5% para 2012 y 3,4% para 2013.

Para servirle

India es el segundo país más habitado del mundo con 1.171 millones de personas, cuya esperanza de vida al nacer promedia 65 años. Su superficie es de 3.287.540 kilómetros cuadrados, su PIB asciende a 1,73 billones de dólares, su deuda pública equivale a 16,9% del PIB y su tasa de desocupación se estima en 9,5%.

Cuidar la forma

Uruguay XXI realiza algunas recomendaciones para concretar negocios con empresarios sudafricanos e indios. Para los primeros sugiere entrar en contacto con las personas adecuadas ya que "las decisiones dentro de las empresas las toman las autoridades de la misma". En los contratos definen "el objetivo y las cláusulas más importantes, pero no suelen entrar en demasiados detalles jurídicos". El idioma para negociar es el inglés y con un tono "amistoso pero a la vez formal". "Al inicio de la negociación, el sudafricano no se muestra dispuesto a cambiar sus posturas iniciales, pero con el transcurso de la comunicación se van volviendo más flexibles". En algo que podría perjudicar a más de un uruguayo, los sudafricanos valoran la puntualidad y, por eso, "en el caso de llegar tarde a la cita prevista, es aconsejable llamar para disculparse". En cuanto a las normas de protocolo, salvo en ocasiones muy formales se suele saludar a los visitantes con un apretón de manos fuerte y rápido, aunque cuando existe más confianza se abrazan y besan. Los dos temas de conversación favoritos son las bellezas naturales del país y los deportes, y se debe evitar hablar de política, religión y conflictos raciales. India es un poco más complicado. Para concretar negocios "es casi imprescindible contar con un colaborador o socio local". En la negociación sobre precios "tienden a mostrarse duros, recurriendo habitualmente al regateo. Es mejor mostrarse firme y no ceder en exceso". El proceso es lento y "hay que ir dando la información de forma gradual", siempre en un ambiente formal, manteniendo la reserva y el control. "La armonía entre las partes es esencial para el éxito de la negociación. Utilizar tácticas agresivas, de confrontación o presionar para la toma de decisiones es contraproducente". Advierte que los negociadores indios "nunca dicen 'no' directamente ya que se considera una falta de cortesía", por eso suelen usar evasivas como "lo intentaremos” o tratan de prolongar las negociaciones. El compromiso verbal no es significativo. Los acuerdos que valen son los contratos escritos y "bastante detallados", redactados en el idioma local y en inglés. En cuanto al protocolo, el saludo tradicional consiste en juntar las palmas con los pulgares hacia arriba, debajo de la barbilla, hacer una ligera inclinación de cabeza y decir: "Namaste" (pronunciado na-mas-tai), que significa “estoy a su disposición”. Con los negociadores extranjeros lo más habitual es un suave apretón de manos en la presentación y en la despedida. Sólo los indios occidentalizados dan la mano al sexo opuesto. Los abrazos, palmadas, besos u otras formas de contacto físico "no están bien vistos".

Uruguay XXI destaca que el país se convirtió en una de las economías de mayor crecimiento global debido principalmente al desarrollo de determinados subsectores de servicios (telecomunicaciones y tecnologías de la información) e industriales (automotriz, farmacéutico y textil), beneficiados por importantes estímulos fiscales que también alcanzaron en diferente medida a casi todos los rubros de actividad.

Los servicios representan 62,6% del PIB, mientras que la contribución de la industria es de 20% y la de la agricultura de 17,5%. Pero la mano de obra se encuentra principalmente ocupada en la agricultura (52%), seguida por el sector de servicios (34%) y, por último, el industrial (14%).

Destaca que la política monetaria y crediticia expansiva alentó una menor dependencia de la producción respecto del comercio internacional, disparando el consumo interno hasta 57% del PIB. Se resalta asimismo la localización geográfica estratégica del país, sus recursos naturales y el bajo costo de su mano de obra como factores fundamentales de afluencia de inversión extranjera directa.

El BM estima que la economía india mantendrá un crecimiento de 6,5% en 2012 para acelerarse en 2013 a 7,7%, mientras que para el FMI se desacelerá levemente a 7% (desde el 7,4% verificado para 2011) y se expandirá a 7,3% en 2013.

Anclas

No obstante, los grandes desafíos de las economías desarrolladas también abren interrogantes para las emergentes. De acuerdo con un análisis publicado por el diario español ABC, los problemas que afronta la eurozona representan "la principal ancla" para el grupo BRICS, cuyos miembros "ya han iniciado su desaceleración durante el último trimestre de 2011". Al respecto menciona un informe del banco de inversiones Goldman Sachs según el cual "lo mejor de estos países ha terminado ya".

Desde el punto de vista comercial, la caída del consumo en Europa supone un duro golpe para las economías emergentes, que son en buena medida dependientes de sus exportaciones. A este combo debe agregarse que del otro lado del Atlántico, EEUU aún no logra confirmar su recuperación, por lo tanto tampoco su demanda. Ello ha repercutido en el comercio mundial: las exportaciones de Asia cayeron 20% en lo que va del año, y 1,3% en todas las economías en desarrollo en el tercer trimestre de 2011. En eso tiene especial incidencia la baja de 25% registrada por las importaciones de Europa, el principal cliente asiático. Con la reducción de las ventas también se verifica la de compras de materias primas, lo que también afecta a las economías latinoamericanas.

A su vez, la falta de financiamiento y liquidez impacta en los emergentes por una menor llegada de inversiones desde Europa. En la segunda mitad de 2011 los flujos de capital hacia los emergentes fueron de 170.000 millones de dólares, frente a los 309.000 millones registrados en el mismo período de 2010, lo que implica una caída de 45%.

Andrew Burns, jefe del equipo de economía global del BM, evaluó que en comparación con la situación de 2008, las economías emergentes son hoy más vulnerables. "Entonces, los países en desarrollo consiguieron salir de la crisis de una forma muy rápida. Si ahora se repitiese la situación, esta recuperación sería más lenta ya que sus cuentas fiscales se han deteriorado", aseguró.

Importa mucho

Al analizar la relación de Uruguay con India y Sudáfrica en términos comerciales, se constata que no genera cifras relevantes, pero en general muestran una tendencia al crecimiento. De acuerdo con datos facilitados a la diaria por Uruguay XXI, hacia India se exportó el año pasado por 20.933.269 dólares, monto que supone un importante aumento de 49% respecto de los 14.042.604 dólares vendidos en 2010. No obstante, las importaciones desde ese origen mostraron un dinamismo mayor al alcanzar los 115.533.463 dólares, 68% más que en el año anterior (68.566.675 dólares). De esa forma se muestra un claro déficit comercial de Uruguay con India, que alcanza los 94.600.193 dólares.

Por su parte, las exportaciones a Sudáfrica se mantuvieron prácticamente estables, registrando una leve caída de 3% en términos interanuales. En 2011 se vendió desde el país hacia la nación africana por 31.433.175 dólares, mientras que en 2010 habían sido 32.487.816 dólares. Sin embargo, las importaciones sí mostraron un fuerte crecimiento el año pasado al alcanzar los 22.824.823 dólares, 143% más que en 2010 (9.393.100 dólares). Pese a ello, en este caso el saldo es superavitario para el país es de 8.608.352 dólares.

En lo que refiere a los productos exportados desde Uruguay hacia Sudáfrica, la principal partida fue “Carne bovina congelada” con 4.809.892 dólares, seguida por “Leche y nata sin concentrar” con 4.080.345 dólares y “Cueros y pieles curtidos” con 3.533.343 dólares. Por su parte, entre los productos importados, prácticamente la mitad de las compras correspondió a “Abonos minerales, químicos” (10.935.287 dólares). También se destacaron las adquisiciones de “Cueros y pieles curtidos” (2.705.813 dólares), “Alambre de hierro o acero sin alear” (1.916.120) y “Papel y cartón kraft” (1.676.713).

Al analizar por productos las exportaciones hacia ese destino se aprecia que la “Lana sin cardar ni peinar” constituye el grueso con 15.062.638 dólares. Muy por detrás se ubican las colocaciones de “Madera en bruto”, que alcanzaron el año pasado los 2.381.679 dólares, y las de “Cueros y pieles curtidos”, que fueron de 1.628.156 dólares.

El listado de importaciones desde India es notoriamente más amplio ya que cuenta con 438 rubros contabilizados, contra los 40 que componen las exportaciones uruguayas. Los productos de mayor relevancia fueron “Poliacetales, los demás poliésteres, formas primarias; resinas alcídicas, poliésteres, alílicos y demás”, registrando unos 20.345.058 dólares. El segundo rubro fue “Automóviles para turismo y demás vehículos automóviles” con 15.103.669 dólares, y completaron el podio los “Transformadores eléctricos” con un monto de 6.812.491 dólares.