En los años 60 fue uno de los impulsores de la renovación de la historiografía en Uruguay y el exilio acentuó uno de sus intereses permanentes: la relación entre Uruguay y el exterior, ya fuera por medio del análisis de la inmigración o de las relaciones diplomáticas. Su otra área de trabajo, que compartió con su esposa, la también historiadora Blanca París, fallecida en 2008, fue el estudio de la Universidad. Murió ayer, horas después de haber entregado a la imprenta un libro de memorias.

En los años 40 y 50 se produjo una doble religación de las conexiones simbólicas entre nuestro país y Argentina: si por una parte una minoría de intelectuales se sintió atraída por la novedad que suponía el justicialismo, hubo otro sector que fue directamente influido por los pensadores argentinos que se exiliaron en Montevideo durante el gobierno de Perón.

En el campo de la historia, el más notorio de estos desplazados fue el socialista José Luis Romero, quien encontró refugio académico en la Facultad de Humanidades de la Universidad de la República. Juan Oddone, nacido en 1926, fue el más notorio de un grupo de alumnos que se formó con él -y que a la vez continuó formando a otros profesores, en un tiempo en que no existía la actual división entre el IPA y la Udelar-, fue su asistente en ambas márgenes del Plata y, tras el retorno de Romero a Buenos Aires, ocupó su lugar en el seminario de Historia de la Cultura. También fue profesor de Historia del Uruguay y de Historia americana en la Facultad de Humanidades.

Junto con José Pedro Barran, Benjamín Nahum, Lucía Sala, Luis Carlos Benvenuto, Roque Faraone y su esposa Blanca París, Odonne fue parte de un grupo que Ángel Rama ubicó en la camada final de la Generación Crítica, y que en su disciplina particular significó la irrupción de la "nueva historia" -por oposición a la "historia tradicional"- en la historiografía uruguaya, que por un lado reflejaba el interés europeo por la historia de las mentalidades y la cultura, y por otro se sumaba al impulso sesentista por revisar los relatos oficiales en función de las urgencias políticas, en un movimiento que atravesó a toda la región.

Sus estudios sobre la inmigración abarcaron desde un artículo sobre "Los gringos", escrito para la “Enciclopedia Uruguaya”, a volúmenes como “La formación del Uruguay moderno. La inmigración y el desarrollo económico-social” (1966) y “La inmigración europea al Río de la Plata: motivaciones y proceso de incorporación” (1966). En otra de las áreas en las que fue pionero, la historia diplomática, contribuyó con obras como “Una perspectiva europea del Uruguay: los informes diplomáticos y consulares italianos 1862-1915” (1965) y “Vecinos en discordia. Argentina, Uruguay y la política hemisférica de los Estados Unidos” (2004).

La llegada de la dictadura militar, durante la que residió principalmente en México como profesor de la Unam, no hizo sino intensificar la labor de intercambio con el exterior que como pocos académicos uruguayos de humanidades protagonizó Oddone. Ya en los 60 trabajaba en el Centro de Estudios en Historia Social, que en 1958 había fundado Romero en la Universidad de Buenos Aires; allí trabajó con colegas como Tulio Halperín Donghi y el uruguayo Gustavo Beyhaut (fallecido el año pasado). Durante los 60 también fue profesor visitante en la Universidad de Chile y desde principios de la década siguiente enseñó en universidades británicas e italianas.

En 2007 fue nombrado ciudadano ilustre junto con Barrán, Nahum y su esposa, en lo que significó un reconocimiento conjunto a los "nuevos historiadores" surgidos de la Facultad de Humanidades medio siglo atrás.