Las cuentas satélites son implementadas por los Estados para estimar el peso de cada actividad productiva dentro de la economía local, cuya evolución se mide mediante las Cuentas Nacionales que calcula el Producto Interno Bruto (PIB) de cada país. Salvo algunos estudios aislados realizados por Luis Stolovich en 2000, Uruguay no tenía una estimación de lo que implica la cultura en términos económicos hasta el momento (ver la diaria del 28/05/09 y 23/11/09). Ayer se hicieron públicos los resultados de la investigación “Hacia la cuenta satélite en cultura de Uruguay” realizada para 2009 por la Dirección Nacional de Cultura (DNC) del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y el Banco Central del Uruguay (BCU), en convenio con la Facultad de Ciencias Económicas de la Udelar, por medio del programa Viví Cultura de Naciones Unidas*.

Hugo Achugar, director nacional de Cultura, destacó la importancia de las cuentas satélites diciendo que “combaten la invisibilidad del sector”, mostrando la cantidad de trabajadores que involucra y las capacidades productivas que tiene.

Entre los aspectos destacados durante la presentación del estudio se encuentra la cantidad de puestos de trabajo que genera, unos 18.803, cifra que se considera que está subestimada si se tiene en cuenta que sólo se incluyó a los empleados de las empresas relevadas y a ocho de los sectores involucrados. Quedaron sin relevar los artistas, trabajadores independientes y puestos indirectos en las actividades conexas. Si se incluyeran estas categorías, se considera que la cifra se duplica y llegaría a 39.000, según datos que la CEPAL manejaba para 2010.

En esta primera investigación se decidió incluir a los sectores audiovisual, música grabada, libros y publicaciones, artes escénicas -teatro, danza y música en vivo-, artes plásticas y visuales, museos, bibliotecas y formación cultural. En 2009 estos ocho sectores facturaron alrededor de 500 millones de dólares, lo que representa casi un punto del PIB total de la economía (0,8%).

El complejo audiovisual se destaca por representar la mitad del valor agregado del sector (0,45 puntos porcentuales del PIB) y por ser en el que se registra la mayor capacidad de exportación. Durante 2009 las ventas externas del subsector alcanzaron 23 millones de dólares, explicados mayormente por los servicios de producción publicitaria. Esta realidad es un llamado de atención, ya que las cifras positivas no son extensibles a la producción de contenidos. A su vez, la mayor parte de las exportaciones responde a los derechos de televisación de eventos deportivos, según explicó durante la presentación del estudio el coordinador del Departamento de Industrias Creativas (Dicrea), Diego Traverso.

“En el imaginario colectivo tenemos a Hernandarias como el padre de la economía uruguaya. Resulta que la actividad frigorífica representa el 1,4% del PIB y la cultura 0,8% (una cifra parcial porque no se consideró a la artesanía, el diseño, las fiestas tradicionales, las telecomunicaciones y las tecnologías de la información). Entonces seremos muy carnívoros, pero también somos muy culturosos”, ironizó Achugar.

Comparaciones no tan odiosas

En el estudio presentado ayer, se procuró establecer una cuenta satélite coherente con las Cuentas Nacionales que elabora el BCU, compuesta por categorías que permitan hacer comparaciones con otros sectores de la economía uruguaya y con las cuentas satélites de otros países, destacó la gerenta del Área Estadísticas Económicas del BCU, Lourdes Erro. Aprovechando este instrumento, el trabajo establece que si se compara a Uruguay con otro país de renta per cápita similar, como Chile, y con otros en los cuales se triplica, como Finlandia y España, la situación no es tan dispar. En esos países el valor agregado cultural representa 0,92%, 1,62% y 2,35%, respectivamente.

Dentro de cada sector el estudio destaca que el de libros y publicaciones tuvo un valor de ventas de 26 millones de dólares en 2009 y generó 3.745 puestos de trabajo. Por su parte, las artes escénicas registraron un valor bruto de producción de 39,1 millones de dólares, compuesto principalmente por los ingresos relacionados a la venta de entradas. La actividad que hizo el aporte más fuerte fue la música (especialmente la popular), seguida por el teatro, el carnaval y la danza clásica.

Durante la presentación del estudio, tanto los jerarcas del MEC y la DNC como los funcionarios del BCU y el Dicrea destacaron la importancia de continuar el trabajo periódicamente y aseguraron la futura inclusión de las fiestas tradicionales, el diseño, la artesanía y el turismo cultural, en las estimaciones. Sin embargo, no se sabe con certeza en qué año se reiterará el estudio.

Al finalizar su participación, Erro aseguró que hace “votos para que todo el sistema estadístico nacional reaccione y tome conciencia de la importancia de tener datos para tomar las decisiones” vinculadas a las políticas públicas en cultura. Por su parte, el director nacional de Cultura convocó a los presentes para que “hagamos el esfuerzo de demostrar que la cultura genera trabajo y producción, que exporta. Esto [las cifras publicadas ayer] demuestra que necesitamos leyes que apunten a la promoción de la producción cultural en todos los ámbitos y más fondos para todas las actividades que tenemos en el país”.

*La investigación está disponible en el sitio web: http://cultura.mec.gub.uy/innovaportal/v/38275/8/mecweb/500_millones_de_dolares_facturaron_en_2009_los_sectores_relevados?parentid=29714 .