• Deadpool: Un personaje bastante reciente (fue creado en 1991) de la escudería de superhéroes de Marvel, Deadpool ya tuvo una aparición -como villano- en la no muy memorable X-Men Origins: Wolverine (Gavin Hood, 2009). Se trata de un mercenario mutante con un traje y un sentido del humor que lo harían bastante parecido al Hombre Araña, si el Hombre Araña fuera un asesino amoral. Con poderes de autocuración similares a los de Wolverine y el lenguaje de un camionero, Deadpool es un antihéroe bastante polémico, inscrito (aunque su relación es lateral) en la serie de films de los X-Men y que apunta a un público no exactamente infantil, sino más bien a los adultos que todavía disfrutan del cine de superhéroes y de un poco de violencia cínica.

La película será protagonizada por Ryan Reynolds, quien había interpretado al personaje en la mencionada Wolverine, lo que lo convierte en un auténtico comodín para estos roles, ya que además de Deadpool ya interpretó al vampiro justiciero Hannibal King en la última entrega de la trilogía de Blade (2004) y a Linterna Verde en la poca agraciada versión cinematográfica de 2011 (estreno internacional previsto para febrero).

• Batman vs Superman: Dawn of Justice: En esta película, DC Comics (que ha producido la brillante trilogía de films de Batman de Christopher Nolan, pero sigue rezagada en la competencia con Marvel, histórica en los cómics y ahora trasladada al cine) pone toda la carne en el asador y enfrenta a sus dos mayores estrellas en un conflicto que dará origen a la creación de la Liga de la Justicia, antigua organización de superhéroes de DC con la que se propone competir, esta vez en la pantalla grande, con los exitosos Vengadores de la compañía rival. Para tan osada empresa consiguieron como director al exitoso Zack Snyder, que ya adaptó cómics como 300 (2007), Watchmen (2009) y el relanzamiento de Superman, Man of Steel (2013). Tanta confianza le tienen a Snyder que DC/Warner ya lo contrató para la secuela de este film y para la adaptación de La Mujer Maravilla.

Dawn of Justice presenta además la polémica decisión de haber elegido a Ben Affleck como el nuevo Batman, algo no muy bien recibido a priori por los fans del personaje (estreno internacional previsto para marzo).

• Captain America: Civil War: A medio camino entre las muy relacionadas franquicias del Capitán América y los Vengadores (pero adjudicada a la primera), esta película está basada en un exitoso “arco” (una serie con temática en común compartida por varios títulos) de historietas publicado hace unos años y presenta al Capitán enfrentado con Iron Man, su compañero de Los Vengadores, en lo que más que una rencilla personal es una confrontación a partir de profundas diferencias ideológicas. Detrás de cada uno se alinean muchos otros superhéroes, y el original era un cómic extrañamente politizado, aunque también precavidamente ambiguo. Habrá que ver cómo se plantea su adaptación al cine.

Una vez más, vuelven a sus roles de Vengadores los actores Chris Evans, Scarlett Johansson, Robert Downey Jr, Jeremy Renner y Elizabeth Olsen, a quienes se suma el reciente Ant-Man, Paul Rudd (estreno internacional previsto para mayo).

• X-Men: Apocalypse: La sexta película de la franquicia de X-Men (o la novena si se cuentan los dos films de Wolverine y la próxima de Deadpool) continúa la línea temporal que convierte a cada nuevo film acerca de este numeroso y variable grupo de mutantes en una precuela de la trilogía original (continuando el desbarajuste temporal también presente en los cómics de estos héroes), y los enfrenta esta vez con Apocalipsis, un villano -el primero y más poderoso de los mutantes- interpretado por Oscar Isaac, actor en velocísimo ascenso gracias a su rol en la última película de la serie Star Wars.

Pero el que posiblemente sea uno de los elencos más caros posibles en el Hollywood actual también incluye a Jennifer Lawrence, Michael Fassbender, James MacAvoy y Rose Byrne. Por primera vez en la franquicia está ausente el Wolverine de Hugh Jackman, pero la dirección está nuevamente a cargo de Bryan Singer (estreno internacional previsto para mayo).

• Teenage Mutant Ninja Turtles: Out of the Shadows: No son ni de Marvel ni de DC (el cómic original lo editaba la compañía Mirage, menor que esos dos gigantescos rivales), y algunos pueden discutir su inclusión aquí, pero las Tortugas Ninja son -sobre todo en su reciente versión con anabólicos- definitivamente superhéroes, más allá de que estos personajes resulten eventualmente más graciosos o ridículos que los demás del género, aunque no necesariamente menos humanos que algunos de ellos.

Esta película continúa el espíritu de la última versión cinematográfica que, producida por Michael Bay, siguió la línea estética de éste, centrada en que todo el tiempo haya cosas que explotan y que, por esa causa o por otras, parecen abalanzarse sobre el público mediante el efecto 3D (estreno internacional previsto para julio).

• Suicide Squad: Una de las apuestas más interesantes de DC, que esta vez recurre a su más extraño rejunte de personajes, ya que no se trata en realidad de superhéroes, sino de villanos condenados a muerte y reunidos por el gobierno estadounidense para realizar misiones que, como lo indica el nombre del escuadrón, son más bien suicidas. Otra vez hay una apuesta a un elenco plagado de superestrellas, como Will Smith, Jared Leto (quien interpretaría a un Joker polémico, a juzgar por los avances que se han visto de su maquillaje), Margot Robbie, Adewale Akinnuoye-Agbaje y Viola Davis.

Una propuesta que juega en terrenos que Marvel ya ha transitado con sus películas de héroes violentos y cuestionables, como Punisher o los Guardianes de la Galaxia, pero que es algo más bien nuevo para la (en apariencia) más convencional DC. El director es David Ayer, alguien que en Día de entrenamiento (2001) y Fury (2014) demostró que le gusta la violencia y sabe cómo filmarla (estreno internacional previsto para agosto).

• Doctor Strange: Otra vez Marvel, que con distintas distribuidoras y poseedoras de derechos cinematográficos se propone lanzar nada menos que cuatro películas basadas en sus personajes durante 2016 (y eso sin contar las que van a aportar Netflix y los canales de cable), año que cierra con lo que a priori es una de sus ofertas más atractivas. El héroe será esta vez uno de sus personajes más extravagantes y en cierta forma más difíciles de asimilar al resto del universo de esta casa de cómics: el doctor Stephen Strange.

Creado por el dibujante Steve Ditko (también autor de El Hombre Araña) a principios de los años 60 y durante cierto auge del interés por lo oculto y lo esotérico en la cultura juvenil estadounidense, este hechicero justiciero se convirtió en uno de los personajes más enigmáticos y magnéticos de la escudería Marvel, y a fines de los años 60 fue presentado en una ambientación francamente psicodélica.

Se trata de un personaje muy ambiguo, a mitad de camino entre el cómic de superhéroes y el de terror sobrenatural, y ya hubo una versión cinematográfica previa de sus aventuras, asombrosamente terraja, pero esta vez parece haber caído en buenas manos, ya que el director es Scott Richardson, un cineasta imaginativo y especializado en films de horror, y para el rol principal se eligió al, valga la redundancia, extrañísimo y sin duda talentoso Benedict Cumberbatch (Sherlock, Star Trek: Into Darkness), así que la cosa promete (estreno internacional previsto para noviembre).