Según las centrales sindicales argentinas, el primer paro convocado contra el gobierno de Mauricio Macri fue acatado por gran parte de los trabajadores. En particular, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) aseguró que hubo un acatamiento superior a 90%. "Es una jornada histórica", aseguró el secretario de la CTA, Hugo Yasky, quien consideró el paro "una expresión de unidad y solidaridad de las tres centrales en rechazo de las políticas de ajuste de Macri". Por su parte, la Confederación General del Trabajo (CGT) dijo por intermedio de uno de sus líderes, Héctor Daer, que fue "una medida contundente".

Tanto la CTA como la CGT llamaron al gobierno a tener en cuenta la convocatoria que tuvo la movilización y a aplicar cambios en su política económica. Líderes sindicales criticaron en particular a Macri, quien el miércoles dijo que los sindicatos están dirigidos por una "mafia", y le pidieron que respete a los trabajadores. "Hubo un ataque brutal a las centrales sindicales desde el gobierno", lamentó Pablo Micheli, uno de los titulares de la CTA.

Desde el gobierno varios jerarcas criticaron la medida, tanto en la previa como en la jornada de hoy. Entre ellos Macri, quien ayer abrió una reunión con empresarios diciendo: "Qué bueno que hoy estamos trabajando". Más adelante, agregó: "Acá no se habla del paro porque se está hablando del mundo del futuro". En paralelo, varios ministros aseguraron que no notaron el impacto del paro en las calles ni en el transporte.

Sin embargo, medios como La Nación y Clarín reconocieron que en la capital argentina había menos movimiento del habitual.