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Cultura | Viernes 21 • Abril • 2017

Foto principal del artículo 'Las islas de bruma'

Las islas de bruma

¿Qué se está escribiendo en Uruguay? Algunas de las formas más simples de saberlo son recorrer librerías, ojear catálogos de editoriales, buscar novedades en el diario, seguir las premiaciones. Pero aun así habrá cosas que se nos escapen: lo que pasa en los sótanos de los bares, en las lecturas de poesía; lo que publican las editoriales más pequeñas, de circulación casi secreta.

Una de estas últimas es Pez en el Hielo (pezenelhielo.wordpress.com), dirigida por los escritores Dani Olivar y Gonzalo Baz. Como sucede a menudo, ellos eligen los textos, los corrigen, diseñan las tapas y diagraman y encuadernan los libros. Pero no están solos: se agrupan con proyectos similares (La Propia Cartonera, Factor 30, Estela Editora o La Libre, de Buenos Aires) y tienen algunos colaboradores, como Bárbara Nilson, que diseñó el logo, y Gonzalo Amarelle, que hace las tapas en un taller de serigrafía en el patio de su casa.

En esta forma de autogestión, uno de los grandes problemas materiales tiene que ver con la distribución, que por ahora es realizada también por Olivar y Baz, quienes llevan sus libros a ferias independientes y festivales, su principal forma de circulación y de llegada al público. De hecho, las primeras dos publicaciones son del año pasado y se pensaron con la intención de participar en la argentina Feria del Libro Independiente y Alternativa (FLIA), que surgió en oposición a la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y tuvo su segunda edición montevideana en noviembre de 2016, en el Ateneo Heber Nieto.

Para aquella ocasión surgió la idea de la serie #, que se puede definir como de “muestrarios de ficción”, ya que, aunque no podría decirse que sus volúmenes sean antologías ni panoramas, sí ayudan a ver algo de lo que está pasando en la narrativa uruguaya que, por comodidad, se suele llamar under. Según los editores, el símbolo que da nombre a la colección (el numeral, almohadilla o cardinal) les interesó “por componerse de cuatro líneas rectas que se cruzan o andan en paralelo, conformando una especie de mapa”. Así, la idea de #, que va por su segundo número, es clara: plantear, desde la composición gráfica de su nombre, algo así como una geografía textual, un conjunto a menudo disímil de autores, ilustradores y obras que dialoguen desde sus “climas”, y se potencien en el conjunto.

Con títulos siempre tomados de alguno de los textos, el “#” marca una unidad en la serie y emparenta conjuntos disímiles como Querías frío, acá tenes muñeca (publicado al mismo tiempo que una reedición de Vicente habla al pueblo, considerado el regreso del poeta cordobés Vicente Luy, que se suicidaría en 2012) y Ya llamé a la policía, su más reciente publicación. En el primer tomo hay relatos de Olivar y Baz, junto a otros de Cyntia Trafi (cuya prosa está acompañada por fotografías) y Hoski, e ilustraciones de Bárbara Nilson: en el segundo escriben Carmen Ruiz, Mariano González, Diego de Ávila e Inés Durán (de quien hay también fotografías), e ilustra Ernesto L Galbán.

El resultado es siempre extraño (eerie, si se me permite el anglicismo). Si bien las prosas son de calidades, intenciones y formas dispares, es remarcable cómo, en una yuxtaposición que sólo se evidencia en la selección, estos textos (cuentos en su mayoría, por más que a veces bordeen la prosa poética) crean una atmósfera particular, un clima que se va cimentando fragmento a fragmento, en una unidad sin autores -la autoría de cada parte sólo aparece en el índice- que se revela inquietante y provoca que los breves libros puedan leerse casi como capítulos de una única novela monstruosa y múltiple. La muerte, el amor, las relaciones de familia y amistad, la angustia, la alegría y el arte son coordenadas que apenas ayudan a naufragar mejor en estas páginas. Así, el extenso y potente relato “Tieté”, de Baz, dialoga de forma sorprendente con los casi poemas que forman “Pertenecer desde otro idioma”, de Ávila, y, a su vez, estos se comunican oblicuamente con “Titito”, de Olivar, y con las mínimas y sugerentes ilustraciones de Nilson, estableciendo sentidos que existen únicamente en los archipiélagos brumosos, oscuros y enredados que conforman ambos volúmenes.

“Cuánto tiempo puede sobrevivir el pez en el hielo. Los ojos atentos a la blancura transparente; la inmovilidad total”, dice el narrador en un cuento de Ricardo Piglia. Este pez tiene muchos planes para el futuro. Se prevé mejorar la distribución (por ahora sólo se encuentran en algunas librerías montevideanas como La Lupa, Las Karamazov y Escaramuza), unir fuerzas con otras editoriales, lograr la autosustentabilidad. En cuanto a lo estrictamente literario, en las próximas semanas se editará un libro de la poeta mexicana Zaría Abreu y a mediados de este año #3, una nueva página en el atlas subterráneo de la nueva narrativa uruguaya.

Obras mencionadas

"Querías frío, acá tenés muñeca", de varios autores. Pez en el Hielo, Montevideo, 2016. 68 páginas. "Ya llamé a la policía", de varios autores. Pez en el Hielo, Montevideo, 2017. 64 páginas.

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