El desastre crítico y comercial de La momia (Alex Kurtzman, 2017) hizo que Universal Pictures congelara su ambicioso plan de que ese film fuera el comienzo del Dark Universe (universo oscuro), un conjunto de producciones interconectadas como las de los héroes de Marvel, pero con sus propios monstruos clásicos, como Drácula, el monstruo de Frankenstein, el fantasma de la Ópera, el hombre lobo y otros, personajes con los que Universal tuvo una importante cantidad de éxitos entre los años 20 y los 50 del siglo pasado. Aunque La momia –protagonizada por Tom Cruise– más o menos recuperó sus costos, fue recibida con un odio quizá exagerado para un film que simplemente estaba sobreescrito y sobreproducido, y la compañía decidió enviar al limbo los siguientes proyectos de Dark Universe, que incluían una nueva versión de El hombre invisible con Jude Law y una de La novia de Frankenstein con Angelina Jolie.

Sin embargo, tal vez la idea de retomar La novia de Frankenstein aún entusiasme a algunos ejecutivos de Universal, ya que fuentes de la empresa anunciaron que están formando un equipo de producción para llevar adelante el proyecto, ya sea en el marco de su “universo oscuro” o como un producto independiente. Bill Condon (director de los últimos episodios de Crepúsculo), originalmente relacionado con la remake, volvería a ocuparse de ella, pero Jolie está en duda y se maneja el nombre de Gal Gadot, la reciente Wonder Woman, para el rol protagónico.

La novia de Frankenstein, dirigida por James Whale en 1935, fue la continuación de la exitosísima Frankenstein (1931, también de Whale), e incluía al comienzo a Mary Shelley –autora de la novela que introdujo al monstruo y a su creador, el científico Victor Frankenstein– como personaje y narradora de la historia. En ella el doctor Frankenstein es obligado a darle vida a una segunda criatura a partir de cadáveres, esta vez una mujer, para que su primer monstruo sobrelleve su soledad, pero ella lo rechaza. La película es considerada una de las mejores del género de horror (en este caso, más triste que tenebroso), y una de las escasas segundas partes de un film que superó a la primera. Misteriosamente, La novia de Frankenstein nunca se había vuelto a filmar, aunque hubo innumerables remakes de Frankenstein, así que es comprensible que Universal no quiera abandonar la idea, más allá de lo que ocurra con el relanzamiento del resto de su escudería de monstruos.