A un día de que el Plenario Nacional del Frente Amplio (FA) analice una sanción contra el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, este respondió mediante una carta pública el fallo del Tribunal de Conducta Política (TCP) de la fuerza política.

Almagro sostiene que “no es admisible” que el TCP juzgue la ética de una persona “partiendo desde la propia falta de ética del TCP”. Según dice, es “lamentable” que el TCP tenga la “indecencia” de efectuar un pronunciamiento “sin hacer traslado de denuncia, ni de acusación, ni dar vista de actuaciones o testimonios o medios de prueba y sin siquiera darle a conocer sus conclusiones”. “He tenido durante este proceso las mismas garantías que un preso político en Cuba o Venezuela”, prosigue. Según Almagro, el proceso se dio “sin ofrecer la mínima garantía de un debido proceso”.

Pero para Almagro, la mayor inmoralidad del TCP, “para evitar la discusión en el marco ético que debe ser abordado”, es que se busca “evitar hablar del hambre del pueblo venezolano, de [email protected] [email protected] que mueren de desnutrición infantil, de [email protected] que mueren por no poder hacerse diálisis o no tener insulina, o [email protected] que mueren de cáncer porque el régimen les niega quimioterapia a los que no presentan el ‘carnet de la patria’”.

Para Almagro, “cuando la verdad no es admitida dentro de una organización política, ello significa que su construcción política se está edificando sobre la mentira y la falsedad”. En la carta, Almagro se queja de que no fue citado y que sus propios dichos sobre la posibilidad de una intervención militar en Venezuela han sido “controvertidos por múltiples interpretaciones en sentido contrario a la utilizada por el tribunal”. Sostiene que no se lo notificó en ninguna instancia y que se ingoró su derecho de respuesta con un claro fin político.

Además, sostiene que el estatuto debería aplicarse solo a las personas que ocupan cargos políticos o de gobierno, cosa que él no hace. De hecho, asegura que en este momento ni siquiera está afiliado.

Tras hablar del principio de “no intervención” en las relaciones internacionales, Almagro afirma que se trata de un principio que en los documentos contemporáneos del FA “aparece mencionado muy al pasar”. “No solo desconocen la naturaleza y el alcance del principio de no intervención, sino que además desconocen principios básicos de Derecho Internacional respecto a su propia naturaleza y aplicación”, agrega. Según Almagro, en el ejercicio de su cargo no puede “excluir mecanismos de Derecho Internacional en ningún caso”. Luego detalla que se refiere a la “intervención humanitaria” y la “Responsabilidad de Proteger”, lo que está en “consonancia” con los principios de política exterior del FA, que sostienen la “defensa irrestricta del derecho internacional” por parte de Uruguay. Finalmente, condena cualquier “política de agresión que tienda a resolver diferencias internacionales por medio de una guerra”. “La solución violenta es aquella que ustedes pretenden ocultar en Venezuela”, dice a continuación.

En la carta Almagro llega a acusar a los miembros del TCP de ser “cómplices” del “régimen venezolano y sus crímenes”, y dice que efectivamente tiene “diferencias fundamentales” con ellos, ya que defienden a una dictadura. “Definitivamente sí, tenemos derechos irreconciliables en principios fundamentales de derechos humanos y democracia”, culmina.