Con 55 votos a favor y 13 en contra, el Senado brasileño aprobó esta madrugada el decreto del gobierno que determinó la intervención federal en la seguridad pública de Río de Janeiro, que pasará a manos del Ejército hasta finales de 2018.

Con esta votación, esta disposición que había sido decretada el viernes 16 por el presidente Michel Temer quedó oficializada, porque ya había sido aprobada por amplia mayoría en la cámara baja.

Durante la sesión, el senador Eduardo Lopes, del Partido Republicano Brasileño, defendió la medida y dijo que la intervención es un acto excepcional que "no puede ser banalizado", según consigna la agencia de noticias Efe.

En cambio, la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), la senadora Gleisi Hoffmann, aseguró que la intervención no fue planificada ya que "no es papel de las Fuerzas Armadas ejercer funciones de policía".