El ex vicepresidente argentino Amado Boudou fue condenado a cinco años y 10 meses de prisión por los delitos de cohecho pasivo y negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública por la presunta compra irregular de la imprenta Ciccone.

Boudou quedó detenido después de que se anunciara la condena, que incluye el pago de una multa de unos 3.200 dólares y la "inhabilitación especial perpetua" para ejercer cargos públicos.

En sus últimas palabras en el juicio, Boudou dijo que es víctima de una persecución por haber querido "transformar la realidad" de Argentina y aseguró que las acusaciones en su contra "no tiene ningún asidero ni ningún vínculo con la prueba porque no existió".