Esta semana el Partido de los Trabajadores (PT) inscribió al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva como candidato para las elecciones del 7 de octubre. Sin embargo, el hecho de que un tribunal colegiado de segunda instancia haya ratificado una condena en su contra por varios delitos vinculados a la corrupción pone en riesgo su candidatura. El Tribunal Supremo Electoral deberá expedirse sobre si la acepta, o no, antes del 17 de setiembre.

En este contexto se pronunció el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a pedido de los abogados defensores de Lula. En una declaración difundida hoy, el organismo informó que le pidió al gobierno brasileño que permita al ex presidente participar de las elecciones.

El Comité de Derechos Humanos indicó que Lula debe gozar de todos sus derechos políticos hasta que su condena sea ratificada de forma definitiva por los órganos superiores de la Justicia brasileña. En la misma línea se venían pronunciando tanto el PT como los abogados del ex presidente.

Entre los derechos políticos de Lula el organismo incluye "tener un acceso apropiado a los medios de comunicación y a los miembros de su partido político". En este sentido, el PT ha criticado que a Lula no se le permite reunirse con líderes políticos de su partido. Además, hace meses solicitó a la Justicia la posibilidad de designar a un representante del ex presidente para que participe de la campaña en paridad con los demás candidatos, tanto en entrevistas como en debates. Ese pedido fue rechazada.

En los hechos, desde comienzos de agosto las actividades de campaña están siendo protagonizadas por Fernando Haddad, el ex alcalde de San Pablo que fue designado compañero de fórmula de Lula por el PT.