El sector frenteamplista Casa Grande, que lidera la senadora Constanza Moreira, respaldó a través de una declaración al presidente Tabaré Vázquez en su decisión de “cesar en sus cargos a los generales” que integraban el Tribunal de Honor sobre el caso de Roberto Gomensoro, “en el marco de la plena vigencia de la Constitución y de la necesaria subordinación de las Fuerzas Armadas [FFAA] a los mandos civiles”.

El sector, además, dijo hacer suyo el reclamo de Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos y sostiene que al nuevo comandante en Jefe del Ejército, Claudio Feola, “se le debe exigir una condena expresa al terrorismo de Estado, y a los delitos de lesa humanidad cometidos”. Además, el nuevo jerarca militar “debe asumir el compromiso en la búsqueda de la verdad y aportarla a la Justicia, como corresponde”.

“La generación de oficiales que hoy está ocupando los altos mandos del ejército ha hecho toda su carrera militar en democracia. Sin embargo, la Doctrina de la Seguridad Nacional se mantiene en la práctica y en la cultura corporativa de las FFAA, y es transmitida de generación en generación, en toda su estructura. Esto implica una visión antidemocrática que va desde los altos mandos a las escuelas de oficiales, al personal subalterno y a los liceos militares”, sostiene la declaración del sector.

Para Casa Grande, esta situación “debe generar, de forma inmediata, un compromiso de todas las fuerzas democráticas para poner en discusión una gran transformación de las FFAA. Y uno de los elementos imprescindibles debe ser una profunda reforma en las escuelas de militares”. Estas “transformaciones fundamentales”, se asegura, “deberían ser producto de amplios acuerdos políticos y sociales, donde necesariamente deberán participar sectores (que seguramente hay) de las FFAA comprometidos con la democracia”.