El presidente de Argentina Mauricio Macri anunció esta mañana una serie de medidas económicas enfocadas en la clase media de su país, y además se responsabilizó por los resultados de las elecciones primarias del domingo pasado.

"Sobre el resultado de las elecciones sepan que les entendí. Que eso haya sucedido es pura y exclusivamente responsabilidad mía y de mi equipo de Gobierno", expresó. Luego, anunció medidas que beneficiarán a "17 millones de trabajadores y a sus familias".

Entre las medidas anunciadas, anunció un aumento del salario mínimo, que será determinado por el Gobierno junto al Consejo Nacional del Empleo, la Productividad y el Salario Mínimo, Vital y Móvil, del que participan el Estado, los trabajadores y las empresas.

También se enfocará en las pymes: "Queremos ayudarlas porque reconocemos su valor y sabemos las deudas que están teniendo". Por eso, presentará "un plan que les va a permitir pagar en 10 años las deudas impositivas". También anunció un congelamiento en el precio de las naftas por 90 días, y a los empleados de la administración pública, de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de seguridad les otorgará un bono de 5.000 pesos argentinos por mes.

Si bien el presidente argentino sostuvo que entendió el "enojo" y "el cansancio" de los ciudadanos, les pidió "que no pongan en duda el trabajo que" hicieron "juntos" durante su mandato.

"En estas últimas 48 horas quedó claro que la incertidumbre política hace mucho daño y nos obliga a ser responsables", sostuvo.

Las medidas, no obstante, no calmaron la situación de los mercados. El peso argentino volvió a devaluarse por tercer día consecutivo con respecto al dólar, y la cotización de la moneda estadounidense abrió a 61 pesos. En tanto, el riesgo país volvió a aumentar y alcanzó los 1.867 puntos básicos, tras cerrar ayer en 1.771.