Buenos días. Les comento algunas noticias que pueden leer hoy en la diaria.

Que representantes de las cámaras empresariales vayan a la sede del PIT-CNT para conversar acerca de estrategias de desarrollo del país es, sin duda, un acontecimiento importante. Parece probable que el encuentro tenga bastante que ver con que el empresariado más poderoso asume la necesidad de adecuarse a una nueva realidad, determinada por el regreso del Frente Amplio (FA) al gobierno nacional, pero también hay que valorar que la parte sindical encare este cambio con voluntad de diálogo.

Es obvio que los participantes en la reunión tienen discrepancias profundas sobre muchas cuestiones, y que pronto van a defender posiciones contrapuestas en varios escenarios, entre ellos, los de la próxima ronda de Consejos de Salarios, el diálogo sobre protección social y las comisiones parlamentarias que los recibirán para escuchar sus puntos de vista sobre diversos proyectos. Lo interesante es que sindicalistas y empresarios hayan decidido centrarse ayer en otras cuestiones, para explorar posibilidades de acuerdo o por lo menos entender mejor los planteamientos de la otra parte.

El nuevo equipo de gobierno insiste en que es crucial lograr un mayor crecimiento de la economía, tras una década de niveles insatisfactorios, y en eso coinciden las cámaras y el PIT-CNT. El asunto es que el planteamiento gubernamental no implica —como en el período anterior— priorizar el aumento del lucro empresarial y pregonar que traerá consigo un derrame de beneficios sobre el resto de la sociedad.

La intención declarada es avanzar en términos de desarrollo humano, con reducción de la pobreza y las desigualdades. Esto requiere que no sólo se incrementen el producto interno bruto, la productividad y la competitividad, sino también la diversificación de la matriz productiva, los empleos de calidad y el aporte de la ciencia y la innovación, con políticas de largo plazo y un papel más activo del Estado.

Esta fue la agenda de un debate organizado la semana pasada por la lista 1001 del FA, con participantes provenientes de la academia, el oficialismo político, el equipo de gobierno y el sindicalismo. Es significativo que el PIT-CNT promueva el traslado de las mismas inquietudes a interlocutores con menor afinidad.

El panorama internacional suma motivos de preocupación, con perspectivas de reducción del comercio, disputas crecientes por los mercados para nuestras exportaciones, encarecimiento del crédito y dificultades nuevas para captar inversión. En ese contexto, es una muestra de madurez e inteligencia que quienes representan al capital y el trabajo intercambien opiniones y propuestas.

La posibilidad de acuerdos tendrá, por supuesto, límites, y nada bueno saldrá de desconocer esta realidad, como saben bien quienes participaron en la reunión de ayer. Lo auspicioso es que, sabiendo esto, compartan el interés en dialogar sobre problemas que afectan a ambas partes. También saben, por una larga y muchas veces dura experiencia de conflictos y negociaciones, que el debate franco siempre ayuda. Para delimitar el terreno posible de los entendimientos es fundamental identificar el alcance de las discrepancias y viceversa.

Hasta el lunes.