Este domingo se jugó el primer superclásico femenino entre River y Boca en el estadio Monumental.

Por la quinta jornada del torneo femenino de fútbol argentino se vieron las caras las xeneizes y las millonarias, con la particularidad de que por primera vez en la era profesional se jugó en el estadio Antonio Vespucio Liberti, único establecimiento argentino que albergó la final de un Mundial.

El encuentro se llevó a cabo a puertas cerradas por refacciones en el estadio, pero con la presencia de alrededor de 1.000 allegados, invitados y prensa acreditada en un sector de las tribunas.

No se trató solamente del primer clásico disputado en este recinto, sino que además fue el primer partido de River femenino en su propia cancha, ya que hasta el momento solo se les había permitido jugar en la cancha auxiliar y en el River Camp.

“Hace 16 años que juego en el club y hoy llegó el momento de cumplir un sueño. No le puedo pedir más a River que esta sensación y esta locura”, sostuvo la jugadora Mercedes Bebo Pereyra.

El hecho se reconoció como un logro de las propias jugadoras, que reclamaban que a pesar de que el fútbol femenino en Argentina es profesional desde hace tres años, ellas no tenían acceso a esta cancha, que además de ser escenario de incontables encuentros de fútbol masculino, también solía utilizarse para partidos entre periodistas, dirigentes o similares.

“Es un paso enorme que quienes seguimos la disciplina veníamos esperando con mucha ilusión. Era el último de los grandes que faltaba abrir su cancha a las mujeres”, expresó la periodista Ángela Lerena en sus redes sociales.

Por su parte, Pablo Chiappetta, de Olé, expresó que el verdadero triunfo es que se están empezando a naturalizar situaciones que antes se veían como imposibles.

El match

Hubo dos goles, uno en cada tiempo, cuando corrían cinco minutos de juego en ambas ocasiones. Boca abrió el marcador con el gol de de Amancay Urbani y Martina del Trecco lo igualó, las dos artilleras aprovecharon los errores en las salidas de las arqueras.

Las millonarias y las gladiadoras llegaron al cotejo correspondiente a la quinta fecha con puntaje perfecto, pero ninguna pudo sacar ventaja y llevarse los tres puntos que fueron a buscar, entonces la UAI Urquiza quedó como única líder.

El conjunto millonario, además, había vivido un hito histórico a principio de año cuando Daniela Díaz asumió el liderazgo del millonario a principios de año, luego de haber dirigido a Belgrano de Córdoba, y se convirtió en la primera mujer en este cargo en la historia de River Plate.

Boca, que no pudo continuar con la racha de victorias en los superclásicos, tuvo la iniciativa de jugar el partido con la camiseta amarilla homenaje a la casa amarilla donde suelen oficiar de locales, y el pedido fue aceptado por el entrenador Jorge Martínez, que consiguió la aprobación de las autoridades. Fueron las encargadas de hacer el estreno oficial.

Protagonistas celestes

Dos uruguayas vivieron este hito en primera persona con la casaca de River.

La defensa Laurita Felipe, de 24 años, debutó en Nacional en 2011 y jugó allí hasta 2019 cuando pegó el salto al exterior para jugar en Boca, convirtiéndose en la primera uruguaya en firmar con este conjunto del país vecino. Allí jugó durante una temporada en 2020, para luego firmar contrato con el clásico rival.

También estuvo la goleadora Carolina Birizamberri, de 26 años. La delantera debutó en 2008 en Cerro y luego de jugar en Bella Vista, Nacional y River Plate emigró a Argentina para jugar en River. Allí estuvo desde 2016 hasta 2018, cuando viajó a España para vestir la camiseta de Parquesol durante 2018 y 2019. Ese mismo año volvió a River, donde juega actualmente.

Fue goleadora del campeonato uruguayo con Bella Vista, Nacional y River Plate, con este último equipo también se convirtió en la máxima artillera uruguaya en una temporada.

Jugando en Argentina se coronó como la máxima goleadora de la Copa Libertadores Femenina y fue goleadora del Clausura 2021 y goleadora del campeonato actual con 6 tantos.