Guaraní y Danubio jugaron un partido interesantísimo en la humedad de Asunción. En campo de su rival, el temible Olimpia de Paraguay, el equipo local fue tímido en el primer tiempo, aunque supo acercarse al arco de Mauro Goicoechea, sobre todo cuando movió las piezas para liberar la presencia de Federico Santander, un nueve de porte guaraní. Ganaba Danubio 1-0 con gol de Guillermo May, pero los paraguayos lo dieron vuelta gracias a los tantos del propio Santander y de Facundo Barceló.

Partido en cancha

Danubio empezó enchufado, con la desfachatez del Cepillo Franco González y la velocidad en ataque de May y Sebastián Fernández, el de las duplas eternas. Fue el equipo visitante el más insistente y alcanzó dos veces el peligro en el área chica: primero el histórico Leandro Sosa llegó como un número nueve; más tarde el mismo Papelito Fernández puso una volea fallida en el segundo palo.

El Coco Esteban Conde mostró tranquilidad y eso se transmitió en el juego de sus dirigidos. El equipo uruguayo fue protagonista y pudo haberse puesto en ventaja mucho antes, pero fue recién sobre los 40 minutos que hilvanó por la derecha una jugada limpia que terminó en festejo. Gran participación del Cepillo, nuevamente, como en el campito, para ubicar a Alejo Cruz, que buscó sin dudar un instante a May, que muestra madurez en el área, quizá transitando los mejores tiempos de su carrera. El delantero decidió de primera y Danubio facturó.

Guillermo May, de Danubio, y Walter Clar, de Guaraní, en el estadio Manuel Ferreira, en Asunción.

Guillermo May, de Danubio, y Walter Clar, de Guaraní, en el estadio Manuel Ferreira, en Asunción.

Foto: Norberto Duarte, AFP

Santander giró en el área pero mordió el disparo. No dejó de avisar que sabía lo que hacía. El equipo paraguayo insistió en la verticalidad y Danubio pudo neutralizarlo. Los dirigidos por el uruguayo Rodrigo López entraron en la ansiedad de la localía, pero no se separaron del criterio planteado por el conocido delantero devenido director técnico, que vivió sus años mozos como jugador en tierras guaraníes.

Barceló deslumbró en equipos como Liverpool cuando era botija y se confirmó en tierras extranjeras. En cierto momento entró en una meseta por lesiones, pero por algo Rorro López apeló a su presencia para el complemento en la búsqueda del empate. En Danubio, los pies de Cruz y el Cepillo, el cuidado servil de la pelota. Entre Barceló y Monzón libraron la batalla los guaraníes. Goicoechea se erigió como figura tras quedarse con el empate en el área chica.

De aquellos bardos derivó el penal que le permitió a Guaraní empatar el partido. Con el gol, el equipo paraguayo creció en su tierra. Santander continuó siendo un peligro y Barceló, la cuerda que faltaba. De su pensamiento nació el gol que dio vuelta el partido. Un centro medido a la cabeza de un goleador que no se olvida derrumbó los ideales de Danubio. El gol se midió con líneas imaginarias. Danubio buscó hasta en los descuentos y Guaraní se replegó a tiempo. Perdió la franja en tierras paraguayas.

Tabla de posiciones

Copa Sudamericana - Grupo B

Equipo PTS PJ PG PE PP GF GC DG
Huracán 3 1 1 0 0 4 1 3
Danubio 3 2 1 0 1 3 2 1
Guaraní 3 2 1 0 1 3 5 -2
Emelec 0 1 0 0 1 0 2 -2