Cuando empezaba a caer la noche del viernes sobre la Villa del Cerro, se puso en marcha la fecha 11 del Clausura con un duelo crucial en la lucha por zafar del descenso. Y, aunque terminó en empate 1-1, el equipo visitante celebró en el Tróccoli como si hubiera ganado.
Y no es para menos: con el gol de cabeza del colombiano Felipe Córdoba, cuando el reloj casi alcanzaba los 100 minutos, Cerro Largo evitó la derrota. Conserva así la ventaja de un punto sobre Cerro y se mantiene, al menos por una fecha más, por fuera de los puestos de descenso, en los que, como consecuencia, permanece Cerro, junto a los más hundidos Danubio y Progreso.
El equipo de Alejandro Capuccio, que ganaba desde el primer tiempo con un gol del zaguero argentino Juan Cruz Guasone, había controlado el partido y administrado la ventaja sin grandes sobresaltos, en un juego cerrado y desprolijo, afectado por el estado de la cancha y la pelota, en una noche de lluvia no tan intensa pero sí pertinaz, y también por la importancia de los puntos en juego.
En un trámite parejo y sin claro dominante, con pocas situaciones sobre los arcos, el conjunto local abrió el marcador de la manera que suelen abrirse este tipo de partidos: desde la pelota quieta. El tiro de esquina lo levantó Leonardo Pais desde la derecha para que se vaya abriendo y el gol se armó entre los dos zagueros argentinos cerrenses: Nahuel Arena la bajó en el segundo palo y Guasone, que mide 1.97, ganó la segunda pelota arriba, casi sin saltar, para ponerla contra el palo.
El arachán salió a buscar el empate, casi siempre sin claridad ni peligro. En el primer tiempo, solo tuvo que intervenir el arquero local Yonatan Irrazábal para sacar un buen tiro libre, aunque no muy esquinado, de Brian Lozano, quien quiso ser el conductor del equipo dirigido por Bruno Silva, pero no pudo influir de manera sostenida. Cerro Largo, más allá de las dificultades propias de este partido bajo la lluvia y con una cancha rápida y resbaladiza, no ha ganado en 11 fechas del torneo.
El arachán peleó e intentó, sin inquietar demasiado, salvo por un par de centros peligrosos en los que Irrazábal tuvo alguna duda. Cerro, que le bajó el ritmo al juego cada vez que tuvo oportunidad, hizo en general un buen trabajo defensivo para sostener la ventaja, pero falló en la última jugada.
La incidencia fue, hasta cierto punto, producto de las dudas arbitrales, porque en el minuto 95, cuando ya se consumían los cinco de adición que había dado Javier Burgos, hubo una disputa en el área cerrense que finalizó con una falta de ataque bastante clara, pero Burgos vio penal. Lo llamaron desde el VAR para que la revise y anuló su cobro inicial en el campo. Esto condujo a más minutos de adición, además de los nervios y la alteración del equipo local, dentro y fuera de la cancha. En esas circunstancias, llegó el centro que el colombiano Córdoba, ingresado en el segundo tiempo, conectó notable para ponerla contra el mismo palo que había entrado la de Guasone.
