Combinando las estadísticas sobre el uso teórico de la inteligencia artificial (IA) y su uso efectivo para una amplia gama de profesiones, una investigación recientemente publicada por la empresa Anthropic1 concluyó que la utilización de la IA todavía se encuentra por debajo de su capacidad potencial para toda la gama de las profesiones contempladas. Según los investigadores, esta tecnología se está utilizando de forma más intensiva en las tareas administrativas, las que están relacionadas con la computación y las matemáticas, los negocios y las finanzas, las ventas, las actividades legales, el arte y los medios, y también en los ámbitos educativos.

Como sucede con todas las nuevas tecnologías, más allá de lo rupturistas que puedan llegar a ser, al comienzo la velocidad con la que se difunde entre sectores y países varía y tiende a ser, en general, más lenta y con impactos más acotados o no observables en el muy corto plazo. Sin embargo, en muchos casos, cuando la promesa es elevada –como sucede actualmente–, el cambio de ritmo en su adopción puede acelerarse vertiginosamente, generalizándose y activando impactos significativos en una amplia gama de direcciones. Con esto como base, y a efectos de determinar la exposición teórica a la IA, los investigadores indagaron cuál es actualmente el riesgo real de sustitución, teniendo en cuenta que el ritmo del cambio y el potencial inherente a esta disrupción no tiene antecedentes y afecta de forma distinta el tipo de ocupación (los que antes eran vulnerables ante el cambio tecnológico hoy lo son menos).

No obstante, los efectos de la IA aún no son observables de forma clara en indicadores agregados como la creación de empleo o la tasa de desempleo de los países. Es más, a pesar de tener capacidad de automatizar tareas, o de contribuir a labores realizadas por humanos (mejorando la productividad de los trabajadores sin destruir sus puestos de trabajo), existen actividades en las que la IA aún no se puede utilizar en mayor medida debido a distintas limitaciones. Entre ellas, se destacan las restricciones legales, requisitos de software y la necesidad de verificación de las funciones o resultados por parte de humanos, entre otras.

Este conjunto de factores constituye el motivo por el cual, si bien teóricamente la IA podría alterar el 94% de las tareas vinculadas a la computación y las matemáticas, en la actualidad solamente se utiliza para abordar la tercera parte del conjunto de tareas y labores asociadas. Sin embargo, en otras actividades existen límites claros a las ocupaciones o tareas que la IA puede sustituir, ya que requieren la presencia física de las personas y ciertas habilidades que aún pertenecen al dominio humano.

Un ejemplo que destaca la investigación está asociado al mundo del derecho, dado que, si bien las tareas podrían ser sustituidas, la normativa actual no contempla la posibilidad de que la tecnología represente a su cliente en un juicio. Es una dificultad menor, que podría sortearse de manera medianamente sencilla, pero aún existe esa barrera bajo la configuración legal vigente.2

En el otro extremo, existen varios empleos que están actualmente en la frontera de la vulnerabilidad, como evidencian los ciclos de despidos y procesos de reestructura que parecen ser cada vez más frecuentes. Dentro de este universo sobresalen los casos de los programadores, trabajadores de atención al cliente, digitadores de datos, especialistas en historias clínicas, analistas financieros, analistas de datos y trabajadores del sector del marketing.

Otros enfoques

Complementando las conclusiones que se desprenden de la investigación difundida por Anthropic, las últimas proyecciones elaboradas por la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos para los siguientes diez años, la creación de nuevos empleos estaría concentrada en electricistas, enfermeros y abogados. Sin embargo, la relación no es perfecta y existen excepciones, dado que todavía el organismo contempla dinamismo laboral para los desarrolladores de software, una actividad que, como fue mencionado, está altamente expuesta a la irrupción de la IA. Es pronto para dirimir cuál de las dos proyecciones es más plausible, aunque quizás el enfoque utilizado por esta oficina oficial para estimar las perspectivas laborales de la próxima década haya quedado relativamente obsoleto.

¿Cómo se posiciona Uruguay al respecto?

Ausencia de estimaciones oficiales

Si bien por el momento no existen estudios específicos sobre el impacto de la IA en el mercado laboral uruguayo a cargo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (en contraste con lo que sería esperable y deseable), en los últimos meses ya son varias las empresas que han impulsado reestructuras, en particular dentro del sector de la tecnología, con el argumento de que la principal fuerza detrás de estas acciones es justamente la disponibilidad y utilización de esta tecnología.

No obstante, si bien este sería uno de los motivos principales, no es el único, dado que también han planteado que estas estrategias son una respuesta ante los crecientes problemas de competitividad que acumula el país.

La mirada del Cuesta Duarte

Según el Instituto Cuesta Duarte,3 entre el 26% y el 38% de los empleos en Uruguay estarán expuestos a la IA en los próximos cinco años, con entre un 8% y un 14% de los puestos de trabajo presentando oportunidades de mejora en términos de su productividad. De este informe se desprende que las tareas asociadas al ingreso y la validación de datos, la actualización de registros y la producción de reportes podrían ser parcial o completamente automatizadas en ese plazo.

¿Qué dice el FMI?

Estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI)4 apuntan a que esta tecnología podría aumentar el producto interno bruto uruguayo un 9% durante los próximos 30 años y señalan que, si bien existen muchas ocupaciones altamente expuestas a la IA (principalmente trabajos administrativos y de ventas), también hay otras que presentan grados no menores de complementariedad (como los cargos gerenciales y algunas áreas dentro de la actividad profesional).

Joaquín Pascal, Centro de Estudios Etcétera.


  1. Anthropic es una empresa de seguridad e investigación en IA. 

  2. Criptotribunales: el día en que la Justicia quiso convertirse en unos y ceros, la diaria 

  3. Informe del Cuesta Duarte marca que entre 26% y 38% de los empleos en Uruguay estarán expuestos a la IA en los próximos cinco años, la diaria

  4. Impulsando el crecimiento en Uruguay mediante reformas estructurales e inteligencia artificial, Fondo Monetario Internacional.