La muerte del joven de 17 años Agustín Martínez, futbolista de Boston River, reactivó las discusiones acerca de la cobertura médica y los baches de este fútbol que dista bastante de ser profesional. Autoridades del deporte, protagonistas, médicos, periodistas e hinchas tienen algo para decir, y en todos los casos están de acuerdo: hay que actuar rápido. Lejos quedaron las proclamas de los jugadores Más Unidos Que Nunca, brazo de lucha del futbolista de a pie que rompió el molde hace no tanto, entre 2016 y 2017, y que tuvo como corolario el nacimiento de la nueva Mutual Uruguaya de Futbolistas Profesionales (MUFP). En el camino hay recompensas, pero nunca está lleno de rosas: entre aquel MUQN y la actual MUFP hubo divisiones; algunos se quedaron, otros se fueron.

A casi tres años de las proclamas y las banderas , algunos puntos siguen sin ser saldados, como el presidente de la Mutual, Michael Etulain, le contó a Garra: “Hace un buen tiempo que se analiza la posibilidad de que en cada partido de fútbol profesional, de la A y de la B, cuente con la cobertura de una ambulancia. Hace tiempo se nos decía que era imposible por cómo está conformado socialmente el Uruguay: tenemos más de un millón y medio de habitantes sólo en Montevideo y por fin de semana la actividad del fútbol es muchísima en relación con las ambulancias disponibles. Desde que asumimos como comisión directiva de la Mutual hemos estado trabajando en el tema, nos reunimos con todas las empresas de emergencia móvil y es real: es muy complejo que se tenga cobertura en todos los partidos”. Es concreto y es real: va a costar mucho.

“Vamos a tener una reunión mañana, a la que me citó Michael Etulain. Va a haber que establecer una fuerte movida en todos los estamentos para intentar marcar un antes y un después de este insuceso. Hay que trasladarlo también a OFI [Organización del Fútbol del Interior], no sólo implementarlo en el fútbol de la capital. Ya le presenté a OFI –por intermedio de Luis Matosas– y a Fernando Sosa, el neutral que representa al fútbol del interior, unos mandamientos que hay que seguir, que bajan desde la FIFA y la Conmebol, y que en nuestro país –por un motivo u otro– no se terminan de plasmar. La recomendación es del doctor Efraín Kramer, un sudafricano, que sostiene que los análisis como los que hace Gol al Futuro deben comenzar a más temprana edad en los futbolistas”, cuenta el doctor Edgardo Barbosa, integrante del cuerpo médico de la selección uruguaya.

Pablo Hernández, coordinador de Gol al Futuro –programa que depende de la Secretaría Nacional del Deporte–, sale al cruce y comenta: “Si un club se considera profesional, hay una serie de necesidades que tienen que estar cubiertas. Es imprescindible contar con un médico que sea referente para todas las formativas. Los clubes tienen que cumplir con determinadas pautas para obtener una licencia en la Conmebol; evidentemente, la parte médica tiene que estar cubierta. Nosotros desde el programa aportamos una serie de elementos que en muchos casos los clubes no tienen”. “Tenemos más de 8.000 evaluaciones para la prevención de la muerte súbita. Hay chicos que se han operado, patologías que se han encontrado. El programa atiende a las [divisionales] formativas, se llega una vez al año a los clubes. Cuando ingresa un nuevo chico al club, lo que pedimos es que nos manden la información de cada uno, es importante que nos avisen. Si ese joven no fue evaluado en su nuevo club, tiene la posibilidad de ir a cualquier otro de aquellos en los que se esté llevando a cabo la evolución”, agrega Hernández.

¿Cómo funciona la pata de salud de Gol al Futuro? “Es un programa de Premude [Prevención de Muerte Súbita] que se empezó a ejecutar en 2009 y que ha llegado a cubrir a casi la totalidad de jugadores de más de 15 años, según un protocolo de una universidad italiana. El instituto de la Premude es integrado por las cátedras de Cardiología y de Medicina Forense [de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República] y por [la emergencia médica] Suat. Luego nos integramos nosotros y fuimos a los clubes, a fin de convencerlos de que esto era importante. En ese momento nos comprometimos a pagar los honorarios de los médicos y compramos el equipamiento necesario para el trabajo, que también nos aporta Suat con sus ambulancias”.

No todo funciona a la perfección, comenta Hernández, porque ha pasado que llegan a los clubes, ya con la actividad coordinada, y los jugadores no están para hacerse las pruebas. Además, el programa que detecta estos problemas cardíacos abarca a los futbolistas juveniles de séptima a cuarta división. Sin embargo, “desde la Mutual se está viendo la posibilidad de llevar el programa a las categorías que Gol al Futuro no cubre”, dijo Hernández, e insiste en la forma y el contenido: “Se llega a los clubes, al lugar del que dispongan –muchos no tienen un consultorio–, y se hacen las evaluaciones: un electrocardiograma y una ecografía”.

Mucho más que un juego

Los clubes que integran la Asociación Uruguaya de Fútbol, la Organización del Fútbol del Interior y la Liga Universitaria, entre otros, se unieron para lamentar el fallecimiento de Agustín, el chiquilín de Fray Marcos con pasaje en la selección de Canelones del Este, que hace poquito había recalado en Boston River. El deporte nacional está de luto, y hay que laburar por la memoria de Martínez, por su familia y por los que quedaron bancando el mostrador. Barbosa, el doctor de Uruguay, sostiene que es muy difícil detectar este tipo de casos.

A nivel internacional la muerte súbita se produce desde los 35 años en adelante, los casos que ocurren previo a esa edad se deben a diversas causas, como enfermedades congénitas. “La tinta del electrocardiograma de reposo da mucha información, sumamente útil para despistar las anomalías cardíacas hasta en 95% de los casos. El médico chileno Fernando Yañes, quien trabaja en la comisión médica de la Conmebol, ha sistematizado –incluso más que la FIFA– el informe de electrocardiograma de reposo que tenemos que llenar todos los países previo a cada Sudamericano. Hay que completar lo que se denomina ‘examen preparticipativo’”, cuenta el doctor. “Hace un buen tiempo que era una preocupación la falta de controles de este tipo a nivel profesional. Hemos buscado soluciones, una de ellas era a través de la realización del Premude, que Gol al Futuro viene haciendo y ha dado resultado. Esta semana veremos cómo podemos ampliarlo; los clubes ya estaban alertados de la situación y de lo que estaba faltando. Todo –o casi todo– termina en la parte económica. Es lamentable, pero es así. Hay que trabajar en serio y rápidamente implementar los controles necesarios para que haya un antes y un después en la salud de los deportistas”, agrega Etulain.

“Los estadios cardioprotegidos son otro tema no sólo para los jugadores, sino para todos los que estén presentes. Todo esto está sistematizado por la FIFA: cada 1.000 espectadores debe haber un cuerpo médico constituido y entrenado para actuar ante emergencias que puedan producirse en la tribuna. No sé si el estadio Centenario tiene un grupo de personas entrenadas cada 1,000 espectadores; en un clásico, por ejemplo –y está establecido por la FIFA–, debería haber cinco ambulancias, y hay una sola”, dice Barbosa, respaldándose en el caso de Boca Juniors, club que fue novedad en 2017 por ser el primero en América en tener esa cobertura.

No todo son copas y vueltas olímpicas. “Cuando Pedro Bordaberry y la comisión interventora de la AUF estaban diagramando esta temporada, nosotros pedimos que se prestara especial atención a la situación, y pudimos avanzar en algo que no es la idea pero que, al día de hoy, funcionó muy bien: la ampliación de la cobertura que existía. Tuvimos tres casos en los que se requirió que actuara la emergencia médica. En los tres la respuesta estuvo dentro del tiempo solicitado por el médico. Vamos a ver cómo se puede plantear para el año que viene”, cuenta el ex golero Etulain.

El fútbol vuelve. Eso se sabe: será el fin de semana que viene, tal como estaba planeado antes de lo sucedido. ¿Cuándo se llegará a una cobertura total en las canchas uruguayas? ¿Es posible que pueda ocurrir? Habrá reuniones, se hablará mucho y la película está en loop. Se juega como se entrena; se juega como se vive. “Hay que sentarse, pensar y actuar. Sobre todo actuar”, cierra Barbosa.

La app contra la muerte súbita en el deporte

Si uno pasa por su AppStore de confianza –en el caso de los iPhone– o por Google Play para los teléfonos con sistema operativo Android, y digita la sigla “CPR” –que en inglés significa Cardiopulmonary resuscitation–, se encuentra con más de 50 aplicaciones enfocadas en el tema en cuestión: los primeros auxilios, la reanimación. “Todos los estamentos tenemos que ponernos firmes, independientemente de los costos que eso implique. Hay que mejorar, formar recursos humanos en reanimación de RCP; la FIFA desarrolló una aplicación que se llama CPR11, que se puede bajar a celulares Apple y Android, con 11 pasos para actuar ante un paro cardíaco. Hay que difundirlo, generar recursos humanos, capacitar gente: no siempre va a haber un médico presente, no siempre va a haber un desfibrilador. Hay que hacer un esfuerzo para, de una buena vez, encarar este tema”, dijo Barbosa.