En su segundo partido en el Campeón del Siglo, Uruguay consiguió un trabajado y merecido triunfo sobre Ecuador 1-0, y sigue en zona de clasificación directa a la fase final del Mundial de Catar 2022, pero ahora en la tercera colocación, dado que la victoria ante los ecuatorianos significó pasarlos en la tabla de posiciones. El gol de la victoria fue anotado en el minuto 92 por Gastón Pereiro, en una jugada que mostró todo lo que representa al fútbol uruguayo: entrega, corazón, fuerza y técnica precisa.

Tiempo al tiempo

Si al minuto de juego los ecuatorianos ya estaban haciendo tiempo, cualquiera con un par de partidos encima podía pensar que el partido, la coyuntura, iba a ser dificultosa, complicada, incómoda.

Tribuna del estadio Campeón del Siglo, previo al encuentro entre Uruguay y Ecuador, el 9 de setiembre.

Tribuna del estadio Campeón del Siglo, previo al encuentro entre Uruguay y Ecuador, el 9 de setiembre.

Foto: Sandro Pereyra

Si al minuto de juego Nahitan Nández ya se estaba tirando de cabeza a la pelota y dejando todo en esas instancias iniciales, podíamos esperar que sucediera lo que sucedió: entrega absoluta y más fuerza que creatividad, pero presencia con pienso.

Claramente un partido distinto del de días atrás ante Bolivia, y por eso costó encontrar una rápida adecuación al juego propio en relación a la propuesta de los ecuatorianos.

Fueron 15 minutos de tensión entre los pacientes intentos de construcción de Uruguay y la acción perturbadora y segura de los ecuatorianos, que defendieron de manera muy agresiva. Todo trancado, porque Uruguay no lograba saltarse el obstáculo planteado por el multinumerado esquema de defensa ecuatoriano.

El uruguayo Nahitan Nandez (izq.) y el ecuatoriano Moisés Caicedo, este jueves, en el estadio Campeón del Siglo.

El uruguayo Nahitan Nandez (izq.) y el ecuatoriano Moisés Caicedo, este jueves, en el estadio Campeón del Siglo.

Foto: Raul Martínez, POOL AFP

Claramente Gustavo Alfaro transfirió a sus jugadores como táctica el anular cualquier posibilidad de juego de la mediacancha uruguaya, y así fue que no pudieron entrar en juego con tiempo y espacio Matías Vecino, Rodrigo Bentancur ni Federico Valverde, y entonces no hubo juego fluido por los laterales, ni habilitaciones centralizadas para Giorgian de Arrascaeta.

En contraposición con esa ausencia de juego con pelota en los pies, nos quedamos con las muy buenas apariciones del riverense Ronald Araújo, que, sustituyendo a Diego Godín, fue un bastión defensivo en cada acción en la que participó.

De todas formas, la frustración de no poder construir juego no generó nervios ni mal humor, y los celestes, con problemas pero con certezas, intentaron encontrar la jugada que les permitiera llegar frente al tiempista Pedro Ortiz. Tiempista de hacer tiempo, porque increíblemente Ortiz demoraba el juego como si estuviésemos en el túnel del tiempo viendo un partido copero de los 70.

Giorgian de Arrascaeta de Uruguay, y Carlos Gruezo, de Ecuador, en el Estadio Campeón del Siglo.

Giorgian de Arrascaeta de Uruguay, y Carlos Gruezo, de Ecuador, en el Estadio Campeón del Siglo.

Foto: Sandro Pereyra

Siempre por la misma

Para la segunda parte, el elenco celeste salió con la misma inquietud de tratar de acercarse con pelota al pie, pero las dificultades de hacerlo por esa vía volvieron a ser notorias. Además, Ecuador empezó a apostar por la creatividad de Gonzalo Plata y generó una jugada de gol.

Los celestes estuvieron a punto de abrir el marcador en una jugada de excelencia de Federico Valverde que, por la derecha, se fue sacando gente de encima, y su remate al segundo palo rebotó en el travesaño.

Fue el escalón inicial de una progresión de avances, que mudaron el juego para campo ecuatoriano.

Nahitan Nandez de Uruguay, y Pervis Estupiñán, de Ecuador, en el Estadio Campeón del Siglo.

Nahitan Nandez de Uruguay, y Pervis Estupiñán, de Ecuador, en el Estadio Campeón del Siglo.

Foto: Sandro Pereyra

La flecha que indicaba hacia dónde iba el juego cambió ligeramente llegando a los 20 minutos, cuando los ecuatorianos, al influjo de Plata, llevaron peligrosamente el juego a la vecindad de Fernando Muslera.

El problema a solucionar, en la búsqueda del triunfo, era no perder la compostura en defensa, sin dejar de buscar el desequilibrio.

Óscar Tabárez dio ingreso a Joaquín Piquerez, Maxi Gómez, Gastón Pereiro y Federico Martínez con la intención de renovar el juego.

Gonzalo Plata, de Ecuador, y Rodrigo Bentancur, de Uruguay.

Gonzalo Plata, de Ecuador, y Rodrigo Bentancur, de Uruguay.

Foto: Ernesto Ryan

El estadio explotó cuando Matías Vecino hizo sacudir las redes con un violentísimo remate, pero la acción estaba viciada de nulidad por una posición adelantada de Maxi Gómez que claramente advirtió el VAR.

Recontra vale

Pero a los 90, y cuando faltaba una formación completa de vagones con minuteros para el descuento, llegó el desesperado, único, divino grito de gol. Y fue un gol uruguayo, pero no sólo porque lo hizo la celeste, sino porque tuvo espíritu, genoma, alma del fútbol de este país.

Se recuperó la pelota en la media cancha y fue extendida por la derecha a Nahitan Nández, un león, el mejor celeste. El fernandino corrió, corrió y corrió, como si estuviera rematando una carrera de 10.000 metros llanos, y ya sin fuerzas, pero con ganas, con alma, sirvió un centro para que, con la fineza y elegancia que a veces es el contrapeso de Gastón Pereiro, el montevideano saludara a la bandera con un perfecto golpe de cabeza que fue la gloria.

Gastón Pereiro luego de anotar el gol de Uruguay a Ecuador.

Gastón Pereiro luego de anotar el gol de Uruguay a Ecuador.

Foto: Sandro Pereyra

Nuestros abuelos deben haber visto hacer algún gol así a Juan Alberto Schiaffino, y sus abuelos a Nenín Anselmo. Todos nosotros hemos visto este que le dio la victoria a Uruguay, y que nos deja ahora terceros en la tabla de la Clasificatoria, posición de clasificación directa a Catar 2022.

No fue un partido atractivo; sin embargo, fue un partido extraordinario, por el triunfo, por el gol, y por nuestro abrazo.

¡Uruguay nomá!

Pervis Estupiñan, de Ecuador, y Naitan Nández, de Uruguay.

Pervis Estupiñan, de Ecuador, y Naitan Nández, de Uruguay.

Foto: Sandro Pereyra

Detalles

Uruguay 1-0 Ecuador
Eliminatorias Catar 2022 - 10ª fecha
Estadio: Campeón del Siglo
Árbitros: Anderson Daronco, Danilo Simon y Álvaro Rocha. Luiz Flavio De Oliveira (cuarto árbitro) (BRA). Árbitros VAR: Rodolpho Tosku y Bruno Arleu (BRA).

Uruguay (1): Fernando Muslera, Nahitan Nández, José María Giménez, Ronald Araújo, Matías Viña (72´ Joaquín Piquerez), Federico Valverde, Matías Vecino, Rodrigo Bentancur, Giorgian de Arrascaeta (80' Gastón Pereiro), Brian Rodríguez (84' Federico Martínez), Agustín Álvarez (72' Maximiliano Gómez). Entrenador: Óscar Washington Tabárez.

Ecuador (0): Pedro Ortiz, Byron Castillo, Luis León (94' Brayan Angulo), Félix Torres, Piero Hincapié, Pervis Estupiñán, Fernando Gaibor (64' Alan Franco), Carlos Gruezo, Moisés Caicedo (94' Ángel Mena), Gonzalo Plata y Michael Estrada (84' Enner Valencia). Entrenador: Gustavo Alfaro.

Gol: 92' G Pereiro (U).