Con gol de Luis Suárez en el arranque del segundo tiempo, Uruguay hizo válida su superioridad en el resultado y se llevó los tres puntos en un partido en el que se vieron distintas propuestas por parte del técnico según los momentos del partido.

Diego Alonso, un entrenador al que no hemos visto desde hace muchos años en este medio, demostró algunas de sus propuestas en la cancha, con sorpresas en la alineación titular y con variantes en los sistemas desarrollados durante el partido. Mathías Olivera fue titular, Facundo Pellistri también, y Ronald Araújo ocupó el lugar de lateral derecho. Pero además el Tornado decidió atacar con Darwin Núñez acompañando a Suárez, dejando a Edinson Cavani entre los suplentes.

Al triunfo no le sobró nada, porque Uruguay tiene, y ha tenido durante la Eliminatoria, una gran dificultad en su falta de eficiencia, característica antes sobresaliente de los celestes.

Por eso es importante que el gol haya llegado, pero también clave que el gol haya bastado, algo que no sucedió en los partidos más recientes de la celeste. Paraguay, a diferencia de Brasil, Argentina y Bolivia, en la altura, no ofreció tal peligro sobre el arco defendido de buena manera por Sergio Rochet.

Con el triunfo Uruguay se mete de lleno en la pelea por la clasificación, a la espera del resultado de Colombia-Perú. La celeste volvió de momento al cuarto puesto, pero habrá que ver si se mantiene así al cerrarse la fecha.

Matias Rojas de Paraguay y Facundo Pellistri de Uruguay, este jueves, en el Estadio General Pablo Rojas en Asunción.

Matias Rojas de Paraguay y Facundo Pellistri de Uruguay, este jueves, en el Estadio General Pablo Rojas en Asunción.

Foto: Daniel Duarte, AFP

Placer culposo

Hay algo incompleto al presenciar el primer partido de Uruguay en la era pos Tabárez, interrumpida de una manera que a mi entender fue temprana e injusta, cuando sólo faltaban cuatro partidos para conocer el desenlace de una historia llena de romance y desamor. Había algo que Tabárez se había ganado, pero también algo predicado: era el camino, lo que nos iba a servir para algo. Si finalmente el resultado de Uruguay era la eliminación, iba a ser una eliminación abrazable, una última y dolorosa caída en tantos años de afectuosa relación de la selección con el hincha.

En ese contexto, o en otro más exitoso, la llegada de Diego Alonso hubiese sido una ilusión renovada, un aire fresco para conocer qué ideas trae un entrenador distinto al que habíamos sostenido por más de tres lustros y con quien muchos tendríamos acuerdos, pero también discrepancias. A fin de cuentas, ¿qué relación cubre todos los ítems que desearíamos?

No fue así, y por eso esa ilusión de ver jugar a la celeste bajo otra conducción se ve opacada y matizada por las circunstancias. Aunque la contracara es que, por más opacado que esté, ese placer de ver una historia nueva desarrollarse frente a nuestros ojos se hace lugar en lo íntimo, entre el “ya no queremos ir al Mundial así” y el “no hubiésemos elegido ir al Mundial así, pero igual queremos ir”. Sutil diferencia, bendita diferencia.

El placer culposo de estar entretenido por el Uruguay de Alonso tiene su contracara en el rechazo de una nueva gestión de la comunicación celeste. Entonces todos nos enteramos de un nuevo equipo de Uruguay, y qué ilusión, pero de qué manera, qué bronca. El código de la comunicación institucional AUF ha cambiado y eso también incide en nuestra percepción del momento.

Diego Alonso, este jueves, en el estadio General Pablo Rojas, en Asuncion.

Diego Alonso, este jueves, en el estadio General Pablo Rojas, en Asuncion.

Foto: Daniel Duarte, AFP

Vino el 11 titular del Tornado, arrasando como tal, con la carta de las modificaciones desplazando cualquier presunción de que iba a ser más de lo mismo, cambiando en algunos casos a los futbolistas de roles secundarios, pero también torciendo el rumbo en puestos clave. Decidió que atajara Sergio Rochet, novedad para un golero que no era el de más experiencia -sí lo era Martín Campaña-, para reemplazar a Fernando Muslera. Salió bien, y entonces durante todo el juego se vivió con adrenalina la apuesta hecha por el entrenador. Una ficha puesta a ese número en la ruleta, con algunos jugándole a favor, en su corazón, y otros en contra, pero muchos observando con deleite ese espectáculo.

Otra historia que comenzó a desarrollarse en el momento de ofrecer los 11 fue la de qué pasará con Cavani. Finalmente lo puso, y acompañado de Luis, pero habrá que ver si el martes los incluye juntos de inicio, si da descanso a Suárez en el arranque y sigue apostando por Núñez, o si mantiene la misma decisión de ayer.

Araújo como lateral derecho podría compararse con Alejandro González en la Copa Libertadores 2011, de la que Alonso fue parte como futbolista. Los cuatro defensores operando como zagueros, compactos dentro del ancho del área en fase defensiva, dejando a los mediocampistas para cubrir los laterales cuando hubo que cuidar el resultado.

Luego sustituyó a Diego Godín por Martín Cáceres, y pasó a línea de cuatro con el Pelado, Araújo, Giménez y Olivera. Ingresó Damián Suárez por Rodrigo Bentancur para jugar de mediocampista por derecha, en un 4-3-1-2 o 4-3-3 con el cinco más retrasado y con Agustín Canobbio, Cavani y Suárez cerrando el partido en ataque; este último jugó los 90 minutos y anotó el gol decisivo, uno más para el goleador de Uruguay en este torneo (seis tantos), pero el primero con pelota en movimiento tras cuatro penales y un tiro libre.

Gustavo Gómez, de Paraguay, y Edinson Cavani, de Uruguay, ayer, en el estadio General Pablo Rojas, en Asunción.

Gustavo Gómez, de Paraguay, y Edinson Cavani, de Uruguay, ayer, en el estadio General Pablo Rojas, en Asunción.

Foto: Daniel Duarte, AFP

Detalles

Paraguay 0 – 1 Uruguay
Eliminatorias Catar 2022
Estadio: La Nueva Olla de Asunción
Árbitros: Darío Herrera, Gabriel Chade y Facundo Rodríguez. Fernando Echenique -cuarto árbitro- (Argentina)
VAR: Germán Delfino y Fernando Espinoza (Argentina)

Paraguay (0): Antony Silva; Juan Escobar (64' Robert Rojas), Gustavo Gómez, Junior Alonso y Santiago Arzamendia; Matías Rojas (64' Mathías Villasanti), Braian Ojeda (71' Alan Benítez), Richard Sánchez y Miguel Almirón; Antonio Sanabria (71' Julio Enciso) y Carlos González. Entrenador: Guillermo Barros Schelotto.

Uruguay (1): Sergio Rochet; Ronald Araújo, Diego Godín (82' Martín Cáceres), José María Giménez y Mathías Olivera; Matías Vecino, Federico Valverde (89' Mauro Arambarri) y Rodrigo Bentancur (82' Damián Suárez); Facundo Pellistri (69' Agustín Canobbio), Darwin Núñez (69' Edinson Cavani) y Luis Suárez. Entrenador: Diego Alonso.

Gol: 50' Luis Suárez (U)
Expulsado:90'+4' Gustavo Gómez (P).