A diferencia de lo ocurrido el año pasado, la posibilidad de que el premio Nobel de la Paz vaya para Donald Trump apenas se consideró. De hecho, el propio mandatario estadounidense reiteró que se considera merecedor del galardón, pero reconoció que es muy difícil que se lo den. Como si fuera poco, un integrante del Comité Noruego del Nobel explicó a un medio de comunicación por qué Trump no va a recibir el premio. “Esto va más allá de los méritos que pueda haber hecho Trump. Le dimos el premio a Barack Obama. Dárselo a Trump sería apenas un poco más absurdo. El problema es que, si este año le damos el Nobel, después tendríamos que dárselo a Vladimir Putin, a Benjamin Netanyahu, a Bashar Al Assad y a una cantidad de gente que se lo merece tanto o más que él. Incluso es posible que mientras terminamos de dárselo a todos surja en el mundo algún nuevo carnicero sanguinario. Hay grandes riesgos de que tengamos que premiar a criminales de guerra de aquí a 2035”.
El integrante del comité explicó que el Nobel de la Paz tiene que ser entregado con un criterio de justicia e igualdad, y más en estos tiempos. “No queremos que nos escrachen por no premiar criminales de guerra de ciertos países o ciertas razas. No podemos permitir que nos cancelen”.
La alternativa: “Yo creo que me merezco el Nobel de la Paz, al igual que me merezco el de Física, el de Química, el de Medicina, el de Economía y el de Literatura”. Donald Trump, cazanobeles.
