Según los pronósticos meteorológicos, casi todas las actividades del papa León XIV en Uruguay se realizarán muy probablemente bajo lluvia, algo que preocupa a los católicos locales. Pero algunos de ellos, lejos de resignarse, organizaron una iniciativa en redes sociales que busca conectar directamente con el Creador para solucionar el problema. “Recemos a Dios para que despeje los cielos uruguayos de lluvias. Si las puede mandar para Argentina durante los próximos siete días, mejor, porque con esto de que tuvieron un papa argentino se pusieron más insoportables que nunca. Mandar la tormenta para allá sería doblemente beneficioso, porque nos salvaría a nosotros y condenaría a los porteños por cometer permanentemente el pecado de la soberbia”, explicó uno de los responsables de la movida.
El Arzobispado de Montevideo no se pronunció a favor ni en contra de la propuesta y decidió dejar en libertad de acción a sus fieles. “Por un lado, no es de buen católico desearle el mal al prójimo. Pero por otro lado no es de buen uruguayo no desearle el mal a los argentinos. Lo mejor es que cada creyente lo consulte directamente con Dios; seguro que él les va a dar la respuesta que esperan”.
Pasaje de cuentas: “Esto es culpa de los productores rurales que rezaron a lo loco para que no hubiera sequía”. Católico resentido.
