Hasta el siglo XV los conejos ponían huevos

La festividad de la Pascua representa el renacimiento, el regreso de la vida, de ahí que uno de sus símbolos sea un huevo. Pero ¿qué pasa con el conejo? Ocurre que hasta el siglo XV de nuestra era los conejos no salían del vientre materno, sino de un huevo que las conejas empollaban durante 15 semanas. De ahí viene la tradición de que sea el conejo de pascua quien trae los huevos. Y si bien a comienzos del siglo XVI los conejos empezaron a gestarse dentro de sus madres tras una bula papal de Pío III, la tradición se mantuvo.

Los colorados festejan la Pascua en secreto

Una festividad de origen cristiano no puede ocupar un lugar importante dentro de una colectividad política cuya principal figura cambió el nombre de Semana Santa por el de Semana de Turismo. Pero se sabe que los colorados de ahora no son como los de antes. Tras décadas de acercamiento con sus exrivales nacionalistas terminaron contagiándose de tradiciones como pasar varias décadas sin llegar al gobierno, abjurar del Estado y, obviamente, celebrar fiestas católicas.

Los huevos traen sorpresas para que el fabricante no tenga que gastar en relleno

Hasta el siglo XIX los huevos de pascua eran de chocolate macizo y solían durar un año entero. Pero con el desarrollo de la producción en masa, la posibilidad de que los huevos no tuvieran adentro chocolate sino aire empezó a ser vista como una importante fuente de ingresos. La idea de empezar a vender huevos con un 90% menos de chocolate y un par de bombones para que los consumidores no se dieran cuenta de que estaban siendo estafados inauguró la disciplina que hoy en día conocemos como marketing.

Lo primero que hizo Jesucristo tras salir de la cueva fue estirar las piernas

Según la tradición bíblica, la primera acción del Salvador tras resucitar fue aparecer ante María Magdalena, pero en una serie de manuscritos hallados recientemente en Siria se narra que antes que nada estiró las piernas. Tras 72 horas acostado dentro del santo sepulcro, Jesucristo sentía sus piernas entumecidas. Ante la ansiedad que percibió entre quienes se acercaron a presenciar el milagro, el hijo de Dios dijo: “Habéis esperado tres días para verme resucitar. Esperad tres minutos a que las miles de legiones de hormigas epilépticas que recorren mis piernas se calmen”.

La Pascua tiene un origen pagano

Varios siglos antes de la era cristiana, en Europa ya existía la Pascua. En aquel entonces era una fiesta para celebrar el fin del invierno y el renacimiento de la naturaleza que llega con la primavera. Las festividades de Pascua incluían banquetes, música, baile y un par de sacrificios para agradecer a los dioses por la vuelta del calorcito. Los banquetes incluían todo tipo de carnes, ya que la prohibición de su ingesta llegó recién con lo que sería uno de los inventos más revolucionarios del mundo judeocristiano: la culpa.

El gusto por el camping es genético

Una cama dura, calor, mal olor, insectos. ¿A quién se le puede ocurrir que este es un buen entorno para dormir? Ocurre que el gusto por el camping no es racional ni responde a procesos culturales, sino que tiene un origen pura y exclusivamente genético. Los científicos creen que algunos primos lejanos de los seres humanos habían desarrollado la capacidad de sentir placer al dormir en malas condiciones, algo que les permitía subsistir cuando pasaban varios meses sin encontrar un lugar cómodo para pasar la noche. Como tantas características que recibimos a través de la carga genética, como el gusto por las grasas o el deseo sexual, en algún momento fueron útiles, pero hoy en día se transformaron en una fuente de padecimientos.

Los veganos tienen prohibido comer pescado el viernes santo

Se han visto pocos casos más claros que este de “hecha la ley, hecha la trampa”. Los veganos, como se sabe, tienen vedado el consumo de cualquier producto derivado de los animales. Pero algunos veganos uruguayos se sirvieron de la viveza criolla para hacer este razonamiento: si el viernes santo está prohibido el consumo de carne roja, pero sí se permite el de pescado, entonces ellos podían comer pescado. Esto llevó a la Federación Internacional de Veganismo (FIV) a emitir una circular en la que se prohibía específicamente la ingesta de pescado el Viernes Santo. Además, se le hizo una observación a la Asociación Uruguaya de Veganos por no haber combatido en forma más determinada esta práctica. “Los uruguayos son los que más problemas nos dan”, reconoció un directivo de la FIV.