Todo empezó cuando Donald Trump sugirió en una entrevista que el apoyo de Estados Unidos a Reino Unido en la cuestión de las Malvinas podría no ser tan cerrado como hasta ahora. Luego, Javier Milei dio un discurso en el que reafirmó la postura de su país de que las Malvinas son argentinas. Desde Londres le llovieron críticas, pero entre los ciudadanos británicos que habitan las islas se generaron reacciones que muy pocos esperaban. “Muchas de las personas que conozco dicen que Milei está loco, que si se hace cargo de nuestro gobierno va a traer violencia y problemas económicos. Puede ser, pero por lo menos dice de frente lo que los gobernantes de Reino Unido no se animan a decir”, declaró un habitante de las islas.
Este malvinense reconoció que las posturas de Milei en contra de la corrupción ya no son demasiado creíbles, pero también consideró que “los que gobiernan en Reino Unido roban mucho más”. “Si en el día de mañana se hace un referéndum para determinar a qué país queremos pertenecer, yo voy a votar por Argentina, porque el wokismo de las islas británicas ya no se soporta”.
La respuesta de Londres: “Vamos a defender, ahora y siempre, la voluntad de los habitantes de las islas de vivir sobre unas gigantescas reservas de petróleo”. Experto de Reino Unido en relaciones internacionales e hidrocarburos.
