La doctrina punitivista sobre la seguridad domina las políticas públicas a nivel global, y Francia no es la excepción. En nombre de la “amenaza rusa” o del narcotráfico, endurece su legislación y amplía los umbrales de discrecionalidad con mayor persecución contra los más vulnerables. Al otro lado del Canal de la Mancha, Reino Unido señala como terroristas a grupos que buscan evitar la venta de armas a Israel.