Alan Dershowitz es sin duda uno de los abogados más conocidos de Estados Unidos. Defensor apasionado de Israel, fue también el abogado de Jeffrey Epstein. Durante un debate que lo enfrentó el 13 de febrero a un comediante de origen egipcio, Bassem Youssef, que cuenta con muchos seguidores en redes sociales, Dershowitz quiso refutar la imputación que vincula a su antiguo cliente Epstein con los servicios secretos israelíes. Sin embargo, lejos de alcanzar su objetivo, su argumentación reforzó a quienes, cada vez más numerosos en Estados Unidos, consideran que su país y sus instituciones políticas –Ejecutivo, Legislativo, Judicial– están demasiado sometidos a Israel, hasta el punto de que la política de Washington en Medio Oriente está ampliamente determinada en Tel Aviv.1
En esencia, explicó Dershowitz, Epstein no era un agente israelí dado que, en 2008, tras un acuerdo de declaración de culpabilidad, fue condenado a 18 meses de prisión por solicitar prostitución de menores. Una pena excepcionalmente leve, generosamente adaptada y que no cumplió en su totalidad. Pues bien, exclama Dershowitz, Epstein “nunca habría ido a la cárcel si me hubiera dicho que trabajaba para el Mossad. [...] Para mí habría sido pan comido ir a ver a todas las personas necesarias, incluido el presidente de Estados Unidos, y habría conseguido un acuerdo que excluyera cualquier encarcelamiento. ¿Por qué no me dijo que trabajaba para el Mossad si trabajaba para el Mossad? [...] Yo era su abogado, era su interés decirme cosas que lo favorecieran. Y no puedo imaginar nada que hubiera abogado más en su favor que haber trabajado para un servicio de inteligencia”.2
Tras un momento de estupor, incluyendo el del periodista británico Piers Morgan, que arbitraba el debate, Bassem Youssef reaccionó: “Lo que acaba de decir Dershowitz es el mejor video de reclutamiento posible para el Mossad. En el fondo explica que puedes permitirte cualquier cosa si trabajas para el Mossad. Tienes [como en el Monopoly] una tarjeta de salida automática de la cárcel”. Youssef cita a continuación casos de israelíes que, tras haber cometido delitos o crímenes en Estados Unidos, encontraron refugio en Israel sin que Washington reclamara su extradición. Por último, ironiza: “Me inclino cada vez más hacia la tesis de los medios mainstream, en particular CBS y CNN, dirigidos por Bari Weiss y Larry Ellison [ambos muy proisraelíes]. Está claro que [Epstein] es un agente ruso. Su amiga Ghislaine Maxwell era hija de un gran espía del Mossad. Fue defendida por usted, señor Dershowitz, que es el abogado preferido de Israel y que ha defendido al Mossad. Ehud Barak [ex primer ministro israelí] residía constantemente en su casa. [Epstein] huyó a Israel cuando fue condenado por delitos sexuales3 y allí se fotografió con una camiseta que celebraba al Ejército israelí. Trabajó para los Rothschild. Donó dinero a grupos estudiantiles proisraelíes. Estuvo a cargo de una organización filantrópica proisraelí financiada por [Leslie] Wexner [el padrino en los negocios de Epstein]. Desempeñó un papel en iniciativas diplomáticas israelíes. Negoció un acuerdo secreto en nombre de Israel. Incluso un oficial de los servicios secretos israelíes, Ari Ben-Menashe, dijo que recopilaba inteligencia para Israel. Todo lo cual demuestra incuestionablemente [Youssef separa cada sílaba] que [Epstein] ES UN AGENTE RUSO”.
Dershowitz quizás debería replantear su estrategia de defensa.
Serge Halimi, integrante de la redacción de Le Monde diplomatique (París). Director del periódico entre 2008 y enero de 2023. Traducción: Redacción Cono Sur.
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“Cuando los estadounidenses se cansan de Israel”, Le Monde diplomatique, edición Uruguay, diciembre de 2025. ↩
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En el canal de Youtube “Piers Morgan Uncensored”, el 13-2-2026. ↩
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En realidad, había sido –cosa inusual– autorizado a viajar al extranjero antes de cumplir su condena en 2008. ↩