Christophe Manon. Yaugurú; Montevideo 2026. 102 páginas, 600 pesos.

Traducido por Mariano Rolando Andrade, este viaje poético del bordelés Christophe Manon pone en cuestión los géneros al mismo tiempo que se interroga por el vínculo con las raíces. ¿Hay que ir en busca de los antepasados o simplemente dejar a los muertos en paz? El poeta realiza una inmersión en la geografía mística de Umbría (con algún desvío menor a la Toscana Oriental), dialogando con la iconografía de sus iglesias e incorporando citas en cursiva, en especial de Tomás de Aquino y Dante, que para no importunar la lectura son aclaradas al final del libro. Al mismo tiempo presenta una galería de personajes en viñetas que terminan siendo parte central del descubrimiento: el feligrés que parece entrenar corriendo en chillón equipo deportivo alrededor de un altar para abandonar presuroso su contacto con la gracia divina apenas suena su teléfono, la discriminación a los migrantes o los parroquianos que se escandalizan ante una prostituta sentada en una plaza. La duda de “si es prosa o poesía” se despeja con el bello poema de “Preludio”, con el capítulo V, con el ritmo del comienzo de cada párrafo en el VI o con la profundidad del “Epílogo”. También en los otros capítulos, más prosaicos, se adivina la poesía en la respiración del texto y en varios efectos logrados en el corte de los versos, más allá de la linealidad inicial de “Partida”.

El libro es apoyado por el Programa de Ayuda a la Traducción de la embajada de Francia en Uruguay, y su presentación fue el 2 de setiembre en la Alianza Francesa de Montevideo, con la presencia del traductor, del editor Gustavo Wojciechowski y del crítico Gerardo Ciancio.