El presidente estadounidense, Joe Biden, dijo que cree que Rusia invadirá Ucrania en los próximos días. “Sí, lo creo”, respondió el mandatario de 79 años a los periodistas, cuando le preguntaron durante una conferencia de prensa si Rusia efectivamente invadirá Ucrania. Biden agregó que la posibilidad de una agresión militar rusa es “muy alta” y aseguró que cree que “sucederá en los próximos días”.

Un funcionario de la administración de Biden dijo el miércoles que Rusia sumó 7.000 soldados en la frontera con Ucrania y calificó de “falsas” las afirmaciones de Moscú de que estaba retirando las fuerzas. Estas declaraciones se dieron como réplica a las provenientes desde Moscú, en las que se aseguraba que sus fuerzas se estaban replegando de la frontera con Ucrania y que se estaba dispuesto a seguir adelante con las conversaciones para lograr una salida diplomática a la cuestión.

Por el momento, Biden dijo que no tiene la intención de volver a conversar con el presidente ruso, Vladimir Putin, con quien habló por última vez el fin de semana. “No tengo planes de llamar a Putin en este momento”, dijo el presidente estadounidense, pero cuando se le preguntó si cree que todavía es posible una resolución diplomática, dijo “sí”.

No obstante, en declaraciones que fueron recogidas por el diario político estadounidense The Hill, el mandatario expresó que “todos los indicios que tenemos son que están preparados para entrar en y atacar a Ucrania”.

El político demócrata agregó que los rusos no sólo no sacaron tropas de la frontera como se anunció desde Moscú, sino que sumaron más, y expresó que estima que los rusos llevarán adelante una operación de “bandera falsa” para tener una excusa para agredir a Ucrania.

Esta teoría también fue expresada por el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), el noruego Jens Stoltenberg, quien dijo el jueves que le preocupa la situación en el este de Ucrania, y apuntó que Rusia intenta generar un “pretexto” en la región del Donbás para lanzar un ataque contra Ucrania. Es en dicha zona donde están situadas las repúblicas de Donestk y Lugansk, fundadas tras el conflicto bélico de 2014 entre las fuerzas ucranianas y las milicias prorrusas. Desde entonces, esas dos repúblicas están viviendo como territorios autónomos y son apoyados tanto militar como económicamente por Rusia, por más que Ucrania siga considerando dichos territorios como propios.

“No está del todo claro, pero sabemos que Rusia tiene concentrado el mayor número de fuerzas en Europa en décadas y que mucha inteligencia rusa está presente en el Donbás. Hemos visto intentos de crear un pretexto, operaciones de falsa bandera, para dar una excusa de invadir Ucrania”, expresó Stoltenberg en Bruselas, la capital belga, donde se celebró el segundo día de reunión de los ministros de Defensa de los países que integran la OTAN.

También el jueves, la Cancillería rusa publicó el texto de la respuesta escrita de Moscú a Estados Unidos sobre las garantías de seguridad solicitadas por Rusia. En el documento, citado por el portal ruso RT, se subraya que para la “desescalada” de la tensión en la frontera con Ucrania se requiere adoptar un conjunto de medidas. Según Moscú, la OTAN debería “obligar a Kiev a aplicar” los Acuerdos de Minsk, dejar de “suministrar armas a Ucrania”, “retirar a todos los asesores e instructores occidentales” del territorio de Ucrania y renunciar a realizar “ejercicios conjuntos con las Fuerzas Armadas de Ucrania”.

Según la cancillería rusa, la parte estadounidense no dio “una respuesta constructiva a los elementos básicos” propuestos por Rusia en su proyecto, que implican sobre todo las cuestiones de la no expansión de la OTAN, el no despliegue de fuerzas de ataque en territorio ucraniano y el retorno de la configuración del bloque militar a su estado de 1997, cuando todavía no había ingresado en la alianza atlántica ninguno de los expaíses socialistas ni tampoco exrepúblicas soviéticas.

Portavoces del gobierno que encabeza Putin advirtieron que “se verán obligados a responder” ante la “ausencia de la disposición” de Estados Unidos para acordar “garantías firmes y legalmente vinculantes” que garanticen la seguridad de todas las partes, “incluso mediante la implementación de medidas técnico-militares”.

En el texto de la respuesta rusa se destaca que Estados Unidos tiene un enfoque “unidireccional” de la limitación de los armamentos, que “prevé una orientación exclusivamente en las armas nucleares”. Rusia, por su parte, pretende “un enfoque integrado a cuestiones estratégicas” y propone elaborar conjuntamente una nueva “equiparación de seguridad”.