Las encuestas indican que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, logrará la reelección el domingo sin mayores desafíos, con un apoyo de entre 70% y 82% de los votantes. Sin embargo, la oposición cuestiona la legitimidad de su candidatura y señala que la Constitución no le permite acceder a un segundo mandato.

Critica también el perfil autoritario que adquirió su gobierno, que mantiene desde hace casi dos años un régimen de excepción que limita garantías y derechos, como el de reunión, o la inviolabilidad de las comunicaciones.

Bajo este régimen fueron detenidas 75.000 personas, que según las autoridades pertenecían a bandas delictivas o colaboraban con ellas. El gobierno atribuye a estas detenciones la reducción en la cantidad de homidicios que logró en los últimos años, y Bukele pide el voto para mantener esos números bajos.

Además de los numerosos cuestionamientos en materia de derechos humanos, los opositores han denunciado el uso de los recursos del Estado que ha hecho el oficialismo. Según informó El Diario de Hoy, los partidos opositores Nuestro Tiempo, Alianza Republicana Nacionalista (Arena) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), que compiten por la presidencia y por bancas en el Poder Legislativo, terminaron sus campañas sin haber recibido los fondos estatales que les corresponden por ley.

Celia Medrano, candidata a la vicepresidencia por Nuestro Tiempo, dijo al periódico salvadoreño que cada candidato aportó recursos propios para la campaña y que recibieron “pequeños aportes” de personas a las que no las había “congelado el miedo” de apoyar a un partido que denuncia “la corrupción estatal”. También dirigentes de Arena manifestaron al periódico que recurrieron a fondos propios y aportes de votantes.

“Este sistema institucional cooptado por el oficialismo busca anular cualquier expresión partidaria que no esté sometida a Nuevas Ideas”, el partido de Bukele, dijo Medrano. “En la medida en que la intolerancia cierre espacios se abren nuevas causas de confrontación en el país. La falta de fondos ha sido difícil, pero eso no nos ha detenido. Hemos seguido adelante”, agregó.

Esta falta del financiamiento, que afecta la “libertad e independencia” de los partidos, también fue cuestionada por el consorcio de organizaciones y universidades denominado Observa El Salvador 2024. En un informe publicado la semana pasada, señaló que hay “una cancha desigual para los contendientes en cuanto al acceso al financiamiento”.

También cuestionó que la mayoría oficialista en el Parlamento haya reducido el número de municipios y de bancas de diputados, y modificado la fórmula que se aplica para asignar los cargos según la votación. De acuerdo con la agencia Efe, el consorcio señaló que esos cambios inciden en los resultados y pueden generar “una reducción del pluralismo” porque hacen más difícil “la representación de las minorías” en el Parlamento y las alcaldías.

Al mismo tiempo, el gobierno hizo gastos millonarios para contratar servicios de distribución de paquetes del Programa Presidencial de Apoyo Alimenticio durante la campaña electoral, informó este miércoles La Prensa Gráfica. Contrató camiones y ómnibus, así como unos 800 trabajadores, para distribuir casa por casa esos paquetes dirigidos a “la atención de personas en riesgo alimentario”.

De acuerdo con ese diario salvadoreño, los recursos para este plan surgieron del Fondo de Protección Civil, Prevención y Mitigación de Desastres, y por lo tanto no deben pasar por los controles habituales de la Ley de Compras Públicas.

Por otra parte, Andy Failer, presidente del partido Nuestro Tiempo, denunció el martes que esa organización política enfrenta un “bloqueo y actos antidemocráticos” de parte del Tribunal Supremo Electoral, según informó Efe. “Desde hace semanas venimos insistiendo en la juramentación y entrega de credenciales de nuestros representantes” ante las juntas electorales municipales, encargadas de controlar la votación, dijo. Señaló que esos delegados les “corresponden por ley”, y acusó al Tribunal Supremo Electoral de “beneficiar a algunos partidos políticos corruptos”.

“Levantaremos una bitácora de todas sus faltas al proceso electoral y la compartiremos con misiones de observación electoral en los próximos días. También iremos más lejos, y compartiremos nuestros reportes con actores clave en instancias internacionales”, dijo Failer. Concluyó que “la única forma de encarar estas faltas es saliendo a votar masivamente”. Algo similar dijo Joel Sánchez, candidato a la presidencia por el partido derechista Arena.

En las encuestas, el candidato que aparece segundo, después de Bukele, es Manuel Flores, del FMLN, que reúne apenas 3% o 4% de intención de voto.