En un evento muy esperado por las implicancias que tendrá a nivel global, el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció en una ceremonia solemne realizada en los jardines de la Casa Blanca, en Washington, la imposición de aranceles a la mayor parte de los productos extranjeros que ingresen al país.

En el evento, denominado por Trump “Día de la Liberación”, el mandatario dijo: “Estados Unidos no puede continuar con una política unilateral de rendición económica. Tenemos que cuidar de nuestra gente, y tenemos que cuidar de nuestra gente primero”.

“El 2 de abril de 2025 será recordado para siempre como el día del renacimiento de la industria estadounidense”, agregó el líder republicano, quien dijo además que “durante décadas nuestro país ha sido saqueado, expoliado, violado y expoliado por naciones cercanas y lejanas”.

En uno de sus primeros anuncios, Trump informó que a partir de la medianoche comenzaría a regir un arancel del 25% sobre todos los autos fabricados en el extranjero.

De inmediato, el presidente invitó a hablar en el estrado a un trabajador de la industria automotriz, quien dijo ser oriundo de la ciudad de Detroit y declaró que tanto él como sus compañeros del sindicato de esa industria apoyan la medida del presidente de subir los impuestos a los vehículos fabricados fuera del país.

Tras la breve intervención del trabajador, Trump retomó la palabra y mostró desde el escenario una tabla que le alcanzó su secretario de Comercio, en la que figuraba el detalle de la lista de aranceles, “que no serán totalmente recíprocos” y que impondrá a cada país.

Mostrando el gráfico, el mandatario detalló que como China le cobra a Estados Unidos un arancel del 67%, los productos chinos que ingresen a territorio estadounidense pagarán un 34% de impuestos.

En la tabla también se indicaba que Estados Unidos les cobrará a los bienes importados de la Unión Europea un arancel del 20%, a Vietnam un 46%, a Taiwán un 32%, a Japón un 24%, a India un 26%, a Corea del Sur un 25%, a Tailandia un 36%, y la lista proseguía.

“También vamos a apoyar a nuestros ganaderos y agricultores”, expresó Trump, quien criticó con dureza los aranceles que les imponían Canadá, China, México y Japón a los productos estadounidenses.

“Nos están haciendo una nación más pobre”, expresó el mandatario, quien defendió su política arancelaria afirmando que no es “demasiado tarde” para que Estados Unidos sea “más rico que ningún otro país”.

“Hoy vamos a defender a los trabajadores de Estados Unidos y a poner a Estados Unidos en primer lugar”, agregó antes de afirmar: “Los déficits comerciales crónicos son una emergencia nacional que amenaza nuestra forma de vida”, de acuerdo a lo que consignó El País de Madrid.

Trump también dijo que los líderes mundiales que quieran una exención a sus aranceles deberían cambiar su política comercial. “Eliminen sus propios aranceles, eliminen sus barreras, no manipulen sus monedas y comiencen a comprar productos estadounidenses por valor de decenas de miles de millones de dólares”, dijo.

Trump afirmó durante su discurso que los aranceles que anunció generarán “seis billones de dólares en inversiones”, aunque analistas y expertos económicos vienen advirtiendo que en realidad serán las empresas y los consumidores estadounidenses quienes terminarán pagando los aranceles, porque lógicamente los precios de los productos importados subirán de precio.

A esto se refirió el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, el neoyorquino Hakeem Jeffries, quien advirtió que la implementación de nuevos aranceles por parte del gobierno de Trump aumentará los precios y, en última instancia, llevará a Estados Unidos a una recesión. “Este no es el ‘día de la liberación’. Es el día de la recesión en Estados Unidos”, expresó Jeffries, y agregó: “Eso es lo que harán los aranceles de Trump: desplomar la economía”.

Anticipándose al anuncio de Trump, el martes, la presidenta del Ejecutivo de la Unión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, dijo en un discurso ante el Parlamento comunitario que el bloque cuenta con herramientas para responder al proteccionismo estadounidense.

“Europa tiene muchas cartas [para responder], desde el comercio hasta la tecnología, pasando por el tamaño de nuestro mercado. Sobre esta fuerza está construida nuestra respuesta para replicar con firmeza. Todos los instrumentos están sobre la mesa”, manifestó la dirigente europea, que se espera que haga un anuncio sobre el tema en la mañana del jueves.