Los aranceles anunciados por el presidente estadounidense, Donald Trump, el miércoles, en lo que él denominó “Día de la Liberación”, generaron este jueves reacciones negativas, tanto en los mercados globales como entre los principales países afectados por las medidas proteccionistas comunicadas por el líder republicano.
En la bolsa de Wall Street en Nueva York, las acciones experimentan caídas. El índice Nasdaq, predominantemente de la industria tecnológica, cayó casi un 6% y el Dow Jones y el Standard & Poor’s un 5% y 4%, respectivamente, en el marco de la preocupación general de los inversionistas por el riesgo de una recesión.
El impacto de las medidas anunciadas por Trump también se tradujo en caídas en las bolsas de París, Londres, Madrid, Fráncfort, Milán, Tokio y Hong Kong. A nivel de gobiernos, el rechazo a la suba de impuestos de Trump fue rotundo, mientras se analizan respuestas y represalias. El primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció este jueves un conjunto limitado de contramedidas contra los aranceles estadounidenses, al tiempo que calificó las medidas de Trump como una “tragedia” para el comercio mundial.
Carney afirmó que su administración imitará la estrategia estadounidense al imponer un arancel del 25% a todos los vehículos importados de Estados Unidos que no cumplan con el acuerdo comercial entre Estados Unidos, México y Canadá.
Desde México, su presidenta, Claudia Sheinbaum, destacó que, en el caso de su país, los anuncios de Trump no implicaron aranceles adicionales. La presidenta hizo referencia al respeto y la buena relación que tienen ambos países y remarcó que siguen las negociaciones con funcionarios de la Casa Blanca sobre los aranceles anunciados con anterioridad contra la industria automotriz.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, aseguró que los aranceles del 20% para la Unión Europea son un duro golpe para la economía mundial. “Seamos claros sobre las enormes consecuencias: la economía mundial sufrirá enormemente, la incertidumbre se disparará y desencadenará un mayor proteccionismo”, aseguró. “Las consecuencias serán nefastas para millones de personas en todo el mundo”, agregó la jerarca del Ejecutivo comunitario.
Von der Leyen también dijo que Europa ya está ultimando su primer paquete de medidas en respuesta a los primeros aranceles al acero y preparando nuevas contramedidas si las negociaciones fracasan. “Sé que muchos de ustedes se sienten defraudados por nuestro aliado más antiguo, pero debemos prepararnos para el impacto que esto inevitablemente tendrá”, concluyó Von der Leyen, según lo consignado por la BBC.
En una línea similar se expresó el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien cree que los aranceles son un “shock” para el comercio internacional y que tendrán un “enorme impacto” en la economía europea.
“Es una decisión brutal y sin fundamento. La economía de Estados Unidos y sus consumidores saldrán de esto más débiles y pobres”, dijo Macron.
Mientras tanto, dentro de Estados Unidos, varios importantes grupos se manifestaron en contra de los aranceles, incluyendo la Mesa Redonda de Negocios, un consorcio de líderes de importantes empresas, como JP Morgan, Apple e IBM, que instó a la Casa Blanca a “llegar a acuerdos rápidamente” y eliminar los aranceles.
“Los aranceles universales, que oscilan entre el 10% y el 50%, corren el riesgo de causar graves daños a los fabricantes, trabajadores, familias y exportadores estadounidenses”, señaló la entidad en un comunicado. “El daño a la economía estadounidense aumentará cuanto más tiempo se mantengan los aranceles, y podría verse exacerbado por medidas de represalia”, agregaron.
También se manifestó en un comunicado la Federación Nacional de Minoristas, un grupo de presión del sector minorista estadounidense, que afirmó que los nuevos aranceles afectan negativamente el entorno empresarial de su rubro.
“Más aranceles equivalen a más ansiedad e incertidumbre para las empresas y los consumidores estadounidenses. Si bien a los líderes en Washington puede que no les importe el aumento de precios, a las familias estadounidenses trabajadoras sí”, afirmó el grupo.
Contrariamente a lo que Trump dijo el miércoles en su discurso sobre los empleos que crearán los aranceles, la Asociación Nacional de Fabricantes dijo que los aranceles, en realidad, “amenazan la inversión, los empleos, las cadenas de suministro y, a su vez, la capacidad de Estados Unidos de superar a otras naciones y liderar como la superpotencia manufacturera preeminente”.