Nicolás Maduro junto a su esposa, Cilia Flores, fueron trasladados –en helicóptero primero y en un convoy de vehículos blindados después– desde el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn hasta un tribunal del sur neoyorquino, en Manhattan, para comparecer ante el juez federal Alvin K Hellerstein. De acuerdo con la CNN, durante la audiencia, Maduro y su esposa se declararon no culpables de los cargos que se les imputa y señalaron que fueron secuestrados de Venezuela.
Maduro es investigado por conspiración por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína, conspiración para la posesión de ametralladoras y artefactos destructivos y conspiración para el uso de esas armas. “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente. Sigo siendo presidente de mi país”, afirmó Maduro ante el juez.
La pareja, de 63 años él y 69 ella, fue captada por los medios vistiendo un mameluco marrón y calzado naranja. Las fuerzas especiales estadounidenses los capturaron durante la madrugada del sábado, tras un intenso bombardeo en puntos estratégicos.
Medios de comunicación frente al tribunal de los Estados Unidos.
Según Efe, el lunes las autoridades cortaron varias calles para realizar el movimiento, enmarcado en un extenso operativo de seguridad que implicó el despliegue de agentes de la Agencia Antidroga de Estados Unidos. Una multitud esperaba con pancartas y banderas fuera de las instalaciones, según se aprecia en las imágenes televisivas de medios estadounidenses.
La comparecencia del lunes fue la primera de Maduro ante un tribunal norteamericano. A pesar de que el Departamento de Justicia ya emitió una acusación en 2020, la imputación fue ampliada e incluye cargos vinculados a narcoterrorismo, drogas y armas. También plantearon que incluye a Flores, su esposa, a quien señala como coordinadora de reuniones y articuladora de la logística de la red delictiva.
En tanto, la agencia informó que el documento de la fiscalía también menciona a su hijo, Nicolasito Maduro Guerra; a Diosdado Cabello y Héctor Niño Guerrero Rusthenford Guerrero, presunto líder de la pandilla Tren de Aragua.
Manifestación en apoyo a Nicolás Maduro.
Foto: Timothy A. Clary, AFP
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Tras esta primera audiencia, Nicolás Maduro Guerra denunció que su familia es “perseguida”, aunque confía en que “más temprano que tarde” estarán libres.
“Mi nombre ha sido puesto, al igual que el de mi padre y la primera combatiente, en la misma acusación, [...] mi persona y mi familia estamos siendo perseguidos porque no somos comprables”, afirmó el diputado oficialista, Maduro Guerra, en su discurso durante la sesión de instalación del nuevo Parlamento, que fue transmitida por el canal estatal Venezolana de Televisión.
“Aquí estamos cumpliendo hasta que regreses, la patria está en buenas manos, papá, y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela”, afirmó. Asimismo, manifestó su “apoyo incondicional” a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada del país por orden del Tribunal Supremo de Justicia.
Para el hijo de Nicolás Maduro, el “secuestro” de su padre “es una amenaza directa a la estabilidad política global”. El diputado llamó a “alzar voz por la paz, por el respeto al derecho internacional, por la soberanía, por el derecho a existir”.
Dijo a “los pueblos del mundo”: “La solidaridad internacional con Nicolás, con Cilia, con Venezuela, no es un gesto político opcional”, sino “un deber ético y jurídico. El silencio frente a estas violaciones debilita al sistema internacional que todos dicen defender”. Afirmó que “defender a Venezuela hoy es defender el derecho de todos los pueblos a existir con dignidad”.
Este lunes la exvicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada del país, tras ser convocada por el Tribunal Supremo. En su oratoria aseguró que no descansará “ni un minuto para garantizar la paz” en estas “horas terribles de amenazas contra la estabilidad”.
“Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria. Vengo con dolor por el secuestro de los héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos de Norteamérica”, dijo en referencia a Maduro y a Flores.
“Prisionero de guerra”
Según información de la agencia Efe, durante la primera audiencia –la próxima tendrá lugar el 17 de marzo– Maduro dijo ser un “prisionero de guerra” y se declaró no culpable de los cargos que se le imputan. En la misma línea, Flores, acusada de participar en la conspiración para el tráfico de cocaína, se declaró “completamente inocente”.
Ambos solicitaron una “visita consular” y, a través de sus abogados, indicaron que tenían problemas de salud que requieren atención médica, sobre todo Flores, quien acusa lesiones más graves en las costillas.
El abogado de Maduro, Barry Pollack, planteó en la audiencia de este lunes “dudas sobre la legalidad” del proceso y alegó que su cliente, al ser “jefe de un Estado soberano”, tiene “derecho a los privilegios” correspondientes, al tiempo que cuestionó la legalidad de su “secuestro por parte de militares” y dijo que se presentarán “numerosos” documentos previos al juicio para abordar esas cuestiones.