En un contacto con medios de prensa locales y extranjeros en La Habana, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, habló extensamente sobre la difícil situación que está pasando su país, con una situación económica y social sumamente compleja que aqueja diariamente a la enorme parte de los pobladores del país.
“Bajo los signos de esa aflicción económica, siempre hemos tenido carencias, siempre hemos tenido dificultades complejas, siempre hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes y de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada”, expresó el dirigente cubano sobre el bloqueo impuesto por Estados Unidos.
El 4 de enero, apenas un día después de la operación militar estadounidense en Caracas que culminó con la captura y el traslado a Nueva York del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al mandatario estadounidense, Donald Trump, le preguntaron si su gobierno planeaba una acción similar en Cuba.
“No creo que necesitemos ninguna acción. Cuba parece que está a punto de caer, se está hundiendo definitivamente. No sé cómo van a poder mantenerse, no tienen ingresos. Recibían todos sus ingresos de Venezuela, del petróleo venezolano”, expresó en ese momento el magnate republicano.
Durante enero Trump se refirió varias veces a la situación en Cuba, y el fin de semana en declaraciones a la prensa insinuó que ya estaban en marcha conversaciones con autoridades del país caribeño.
“Cuba es una nación en crisis. Lo ha sido durante mucho tiempo, pero ahora no tiene a Venezuela para apuntalarla. Así que estamos hablando con la gente de Cuba, con las altas esferas de Cuba, para ver qué pasa. Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba”, declaró Trump.
Fue en este marco que Díaz-Canel dijo ante los periodistas locales y extranjeros que su país estaba dispuesto a hablar con la administración de la Casa Blanca, aunque bajo determinadas condiciones.
“Cuba está dispuesta a un diálogo con Estados Unidos; a un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir o dialogar. ¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar; sin precondicionamientos, en una posición de iguales, de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación; sin abordar temas […] que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos”, manifestó el líder comunista.
Díaz-Canel dijo también que el bloqueo energético impuesto al país por Estados Unidos, que amenazó con imponer sanciones a aquellos países que hagan llegar petróleo a Cuba, tuvo como respuesta manifestaciones de solidaridad por parte de integrantes de la comunidad internacional.
En ese sentido, se refirió particularmente a las conversaciones que tuvo con el presidente ruso, Vladimir Putin, y con autoridades del gobierno chino.
El dirigente dijo, además, que, de esas manifestaciones de solidaridad, “hay más cosas, cosas que no podemos hoy explicar abiertamente, porque el enemigo está en una persecución de todas las luces que se le pueden abrir a Cuba”.
La situación en la nación caribeña también fue abordada la semana pasada por el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, durante su comparecencia en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
Si bien la cuestión central de su diálogo en el Congreso con los legisladores de ambos partidos fue la operación militar en Venezuela, la cuestión de Cuba también estuvo sobre la mesa, un tema prioritario para Rubio, un acérrimo anticomunista de origen cubano.
“Nos encantaría ver un cambio de régimen. Eso no significa que vayamos a hacer un cambio, pero nos encantaría verlo”, dijo Rubio sobre Cuba.
“No cabe duda de que sería de gran beneficio para Estados Unidos que Cuba dejara de ser gobernada por un régimen autocrático”, agregó el alto funcionario de la Casa Blanca, quien posteriormente argumentó que el bloque impuesto por Washington no tiene nada que ver con las carencias de todo tipo que existen en la isla.
“Es un modelo económico que no funcionó en ningún lugar del planeta. Y no es por el embargo, es porque no saben gestionar una economía”, manifestó Rubio.
El tema Cuba también fue abordado a fines de la semana pasada por el embajador ruso ante las Naciones Unidas, Vasili Nebenzia, quien en declaraciones a una cadena televisiva de su país descartó que en la isla caribeña pudiera pasar lo mismo que en Venezuela.
“En Venezuela, sin duda, tuvo lugar una traición. Es algo de lo que se habla de manera totalmente abierta. Una parte de los altos funcionarios, de hecho, traicionó al presidente”, dijo Nebenzia, y agregó: “Eso no funcionará en Cuba”.