Este lunes, de manera conjunta los gobiernos de Chile, Brasil y México oficializaron la candidatura de la expresidenta de Chile Michelle Bachelet al cargo de secretaria general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
“La candidatura de la presidenta Bachelet, que ya fue registrada ante las Naciones Unidas, será presentada de manera conjunta con nuestros países hermanos Brasil y México”, dijo este lunes el presidente Gabriel Boric en una conferencia de prensa que ofreció en el Palacio de la Moneda, en Santiago.
Bachelet, de 74 años, fue presidenta chilena en dos períodos (2006-2010) y (2014-2018) y además se desempeñó dentro de la entidad, como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU Mujeres, tal como se recordó en el portal del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile.
“Me siento muy honrada de ser candidata a secretaria general, no sólo por Chile, sino también por Brasil y México. Agradezco el apoyo a esta candidatura y acepto la enorme responsabilidad que conlleva”, declaró Bachelet junto a Boric, de acuerdo con lo que consignó AFP.
Desde la cancillería chilena expresaron que “la postulación de Michelle Bachelet representa una oportunidad para dotar a la ONU de un liderazgo con probada experiencia, legitimidad internacional y vocación de servicio público. Suscribimos esta candidatura con la convicción de que su liderazgo contribuirá al pleno cumplimiento de los propósitos y principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas”.
En los 80 años de existencia que tiene la ONU, ninguna mujer ocupó la secretaría general, el máximo cargo dentro del organismo. Además, solamente un latinoamericano lo hizo: el diplomático peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien lo hizo entre 1982 a 1991.
Según una práctica no regulada de manera formal y por lo tanto no siempre respetada, el cargo de secretario general de la ONU suele rotar entre las regiones. Esta vez le tocaría a América Latina, y además existe una idea bastante generalizada de que el puesto debería ser ocupado por una mujer.
Bachelet es una de las candidatas para reemplazar al portugués António Guterres, cuyo segundo mandato finaliza el 31 de diciembre de este año. Además de la exmandataria chilena, también ya comunicaron que aspiran al cargo Rebeca Grynspan, de Costa Rica, quien actualmente se desempeña como secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. Otra postulante es la mexicana Alicia Bárcena, secretaria de Medio Ambiente del gobierno de Claudia Sheinbaum y exsecretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Los otros dos aspirantes al cargo de la región son la actual primera ministra de Barbados, Mia Mottley, y el diplomático argentino Rafael Grossi, director general del Organismo Internacional de Energía Atómica.
Bachelet todavía no sabe si contará con el apoyo del futuro presidente de su país, el ultraderechista José Antonio Kast. El mandatario electo dijo que se pronunciará sobre el tema después del 11 de marzo, día en que asumirá la titularidad del Ejecutivo reemplazando a Boric.
La exmandataria también pretende contar con el respaldo de Estados Unidos, pero todo indica que la Casa Blanca se inclinará por otro candidato. “El nombre Bachelet no es uno que agrade 100% al presidente Donald Trump”, dijo, en diálogo con AFP, Rodrigo Espinoza, analista político de la Universidad Diego Portales, una entidad educativa privada con sede en Santiago. Para Espinoza es más probable que la administración de Trump apoye el nombre del argentino Grossi, cuya candidatura es impulsada por el gobierno de Javier Milei.