En la habitual conferencia de prensa que da cada mañana en el Palacio Nacional, la sede del gobierno, la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, informó que su país no integrará la Junta de Paz, la entidad internacional que está siendo promocionada por el mandatario estadounidense, Donald Trump, como una alternativa a la Organización de las Naciones Unidas (ONU), si bien inicialmente su cometido se iba a restringir al territorio palestino de la Franja de Gaza.

Cuando se le preguntó a la mandataria si el gobierno había tomado una decisión respecto de la invitación planteada por Trump, ella respondió que sí, y aclaró las razones. “Cuando se trata particularmente de la paz en el Medio Oriente, dado que nosotros reconocemos a Palestina como un Estado, es importante la participación de ambos estados, de Israel y de Palestina. Y no está planteado así en el encuentro”, argumentó la líder izquierdista.

La mandataria agregó que México integrará la Junta de Paz, aunque únicamente como país observador. Sheinbaum informó que la persona asignada para ejercer esa tarea será el embajador mexicano ante la Organización de las Naciones Unidas, Héctor Vasconcelos, de acuerdo al diario La Jornada.

Sheinbaum siempre tuvo una posición clara e inequívoca respecto de cuál debe ser la solución para el conflicto entre Israel y Palestina: la conformación de dos Estados. Esta idea ya la había reafirmado hace un año, en febrero del año pasado, cuando Trump advirtió que tenía la intención de “intervenir” en la Franja de Gaza.

En aquel momento el presidente estadounidense propuso expulsar a los palestinos de Gaza hacia otros países de la región, como Jordania y Egipto, para que luego Washington tomara el control de Gaza para reconstruirla y convertirla en la nueva “Riviera de Medio Oriente”.

La idea inmobiliaria del líder republicano fue ampliamente rechazada en la comunidad internacional, empezando por los propios palestinos, egipcios y jordanos, aunque la iniciativa ha sido retomada más recientemente por el yerno de Trump, Jared Kushner, un activo promotor de la Junta de Paz.

Por ahora, la entidad, cuyo funcionamiento y objetivos no están claros, cuenta con la aprobación de más de 30 países: Armenia, Azerbaiyán, Baréin, Jordania, Kuwait, Catar, Arabia Saudita, Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Kazajistán, Uzbekistán, Mongolia, Camboya, Indonesia y Vietnam; de Europa se unieron Albania, Bielorrusia, Bulgaria, Hungría y Kosovo; y de América Latina los países que lo aceptaron fueron Argentina, El Salvador y Paraguay.

México y Canadá se acercan

En su contacto con los medios en la mañana del martes, la presidenta Sheinbaum, además de rechazar la inclusión de su país en la Junta de Paz, informó que se está desarrollando un proceso de estrechamiento de relaciones comerciales con Canadá.

En ese contexto, explicó que por estos días más de 400 empresarios canadienses se encuentran en México, donde mantuvieron reuniones tanto con autoridades como con empresarios locales. La visita ocurre tras encuentros bilaterales previos de Sheinbaum con el primer ministro canadiense, Mark Carney, y forma parte de la estrategia del Ejecutivo mexicano de atraer capital extranjero en sectores clave, en un contexto en el que el país busca aprovechar la relocalización de cadenas productivas.

El intercambio entre mexicanos y canadienses también se produce en momentos en que los términos del tratado T-MEC, mecanismo que además de México y Canadá también integra Estados Unidos, están siendo revisados, pero la presidenta mexicana aseguró que esta alianza estratégica no se disolverá.

“Como lo he dicho varias veces, el T-MEC va a permanecer porque es beneficioso para los tres países. No hay nadie que haya planteado algún problema, sino cuestiones respecto de los trámites, entonces estamos en un trabajo muy importante para reducir todos los trámites” y hacer que el intercambio entre los países sea más fluido, expresó Sheinbaum.