Después de reunirse con el canciller cubano, Bruno Rodríguez, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, llamó al gobierno de Estados Unidos a rever las sanciones energéticas contra Cuba.

Pidió “mostrar sentido común, adoptar un enfoque responsable y abandonar los planes de un bloqueo naval” a la isla. “Después de más de 70 años de bloqueo, ahora [Washington] incluso amenaza con endurecer sus acciones ilegítimas e inhumanas”, cuestionó el canciller ruso.

Lavrov consideró “inaceptable” la política de impedir que lleguen barcos a la isla. También rechazó “categóricamente” las acusaciones que el gobierno de Estados Unidos estableció en un decreto acerca de que Cuba es una amenaza y que también lo es la cooperación entre la isla y Rusia, “a la que se califica en dicho decreto como un Estado hostil y malicioso”.

En un comunicado de la cancillería, citado por Europa Press, Lavrov manifestó que su país se propone mantener un apoyo “constante” a Cuba en cuanto a la protección de su “soberanía y seguridad”.

También el canciller cubano se refirió desde Moscú a la situación que atraviesa su país y dijo que las autoridades seguirán “avanzando resueltamente en la defensa de su independencia y soberanía”. Agregó que, al mismo tiempo, el gobierno “siempre estará listo para un diálogo respetuoso y en igualdad de condiciones con cualquier país”.

Al respecto, Lavrov dijo que cualquier diferencia entre los gobiernos del presidente estadounidense, Donald Trump, y del cubano, Miguel Díaz-Canel, debe resolverse mediante un “diálogo mutuamente respetuoso”, y dijo que Cuba está lista para mantenerlo.

Rodríguez agregó que La Habana mantendrá su rumbo “inalterable” y, al igual que su par ruso, cuestionó la política de Washington de considerar a Cuba un peligro para la seguridad de Estados Unidos. Dijo que esa visión “amenaza el multilateralismo”, según citó la agencia Efe.

En cuanto a la cooperación entre Rusia y Cuba, Rodríguez dijo que continuará “por encima de cualquier circunstancia” y que las relaciones entre los dos países son “históricas, fraternas, especiales y estratégicas”.

Moscú, que debió suspender los vuelos de las aerolíneas rusas a La Habana y repatriar a miles de turistas por la escasez de combustible en la isla, anunció recientemente el envío de un cargamento de crudo. La falta de combustible, que ya era un problema grave para Cuba desde 2024, y se refleja en largos apagones masivos que han causado protestas ciudadanas, se agudizó debido al bloqueo petrolero que impuso el gobierno de Trump desde enero.

El suministro de crudo desde Venezuela fue suspendido con los ataques a barcos petroleros por parte de Estados Unidos desde fines de 2025, y en particular con la incursión militar que capturó al presidente venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero. A partir de entonces se cortó el envío de combustible de Venezuela a Cuba. A esta medida se agregó una orden ejecutiva que Trump firmó el 29 de enero para aplicar sanciones económicas a otros países que abastecieran de petróleo a la isla, como lo hacía México.

La empresa estatal cubana Unión Eléctrica anuncia cada día su previsión de cortes de luz. Este miércoles informó que habría apagones simultáneos en el 56% del territorio, en el horario de mayor consumo, durante la tarde y el comienzo de la noche.

Vías de acercamiento

En medio de esta crisis, Washington y La Habana han mantenido contactos, según informó el medio digital Axios citando fuentes cuya identidad no reveló.

De acuerdo con la publicación, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha conversado con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente cubano Raúl Castro.

Una de las fuentes consultadas, un funcionario estadounidense, dijo a Axios que no se trata estrictamente de “negociaciones”, sino de “discusiones” sobre el futuro. Otra fuente señaló que esas charlas fueron “sorprendentemente” amistosas.

El medio señaló también que Rodríguez Castro es una persona muy cercana al exgobernante, que fue su guardaespaldas y hoy se ocupa de sus cuidados, y que además está vinculado con los estamentos militares y empresariales cubanos.

Por el contrario, Rubio no se ha contactado con Díaz-Canel ni con otros jerarcas cubanos actuales.

El martes, el propio Trump manifestó a periodistas a bordo de su avión presidencial: “Estamos hablando con Cuba ahora mismo. Marco Rubio está hablando con Cuba ahora mismo, y deberían llegar a un acuerdo, porque es... realmente una amenaza humanitaria”.

El presidente estadounidense dijo que Cuba es “una nación fallida” y que a él le interesa la gente, “que fue tratada muy mal” por las autoridades cubanas. Agregó: “Veremos cómo sale todo, pero estamos hablando con Cuba”.