La Cámara de Diputados argentina informó que sesionará este jueves para tratar el proyecto de reforma laboral que ya fue aprobado por los senadores la semana pasada.

La convocatoria fue confirmada luego de que el jefe del bloque de La Libertad Avanza, Gabriel Bornoroni, comunicara el miércoles en el plenario de comisiones que se retirará del proyecto original, enviado por el gobierno de Javier Milei, el artículo 44, sobre licencias por enfermedad y accidentes no laborales, que causó un rechazo generalizado tanto en la oposición como en los sectores aliados, que amenazaron con no dar cuórum en la sesión, informó Ámbito Financiero. Sin este obstáculo, el oficialismo pretende que la ley sea aprobada cuanto antes.

Al contrario de lo que sucedió la semana pasada, en esta ocasión la principal central del país, la Confederación General del Trabajo (CGT), bajo la presión de varios gremios fuertes dentro de la entidad, anunció un paro de 24 horas, que afectará a varios sectores, en particular al transporte, que no funcionará durante todo el día.

El anuncio del paro de este miércoles coincidió con la noticia del cierre de la empresa de neumáticos Fate, que informó que dejará de funcionar como consecuencia de la apertura de las importaciones y deja sin trabajo a aproximadamente 1.000 personas.

En una conferencia de prensa que ofrecieron en su sede en Buenos Aires, los tres líderes de la CGT se refirieron al cierre de la empresa como una consecuencia del “fracaso” del programa económico implementado por Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo.

Jorge Solá, uno de los integrantes de la dirección de la CGT, dijo: “Tenemos una situación sociolaboral absolutamente complicada. El empleo ha caído 300.000 puestos de trabajo formales en los últimos dos años”, de acuerdo a lo que consignó el portal La Política Online.

“Cada día se pierden 400 puestos de trabajo formales y han quedado en el camino más de 21.000 pymes en estos dos años. Ese es el rompimiento del tejido social, productivo y laboral que está sucediendo en la Argentina”, concluyó Sola.

Si bien la CGT convocó a un paro general, no llamó a movilizaciones, pero sí las habrá, porque numerosos gremios y organizaciones políticas y sociales llamaron a sus adherentes a manifestarse.

Las movilizaciones de la semana pasada, en la antesala de la votación de la ley en el Senado, estuvieron marcadas por la evidente presencia de un pequeño grupo de infiltrados que tempranamente provocaron a la Policía, que luego de eso lanzó un operativo que desarticuló por completo la masiva protesta callejera.

Sobre las manifestaciones que se realizarán este jueves, el Ministerio de Seguridad Nacional creó un protocolo para supuestamente “preservar la integridad física de periodistas” que trabajen en la cobertura de las marchas: armó un espacio específico en las afueras del Congreso para la prensa que cubrirá la posible sesión en la Cámara de Diputados y la movilización popular, informó elDiarioAR.

Mediante un comunicado, el gobierno anunció que se establecerá una zona exclusiva para el estacionamiento de móviles periodísticos y se recomendó a periodistas y camarógrafos “evitar posicionarse entre eventuales focos violentos y el personal de las Fuerzas de Seguridad”, bajo advertencia de que hacerlo podría implicar una “autopuesta en peligro”.