Durante una hora y 47 minutos se extendió el discurso sobre el Estado de la Unión que dio en la madrugada de este miércoles el presidente estadounidense, Donald Trump, y que fue el más extenso que se haya registrado.

Así como su segunda presidencia se ha caracterizado por permanentes novedades en distintos ámbitos, su discurso ante el Congreso recorrió una gran diversidad de temas: Trump se jactó de sus acciones contra el narcotráfico y la migración, defendió sus aranceles, alardeó de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y se refirió a conflictos internacionales como el que mantiene con Irán.

“Después de solo un año, puedo decir con dignidad y orgullo que hemos alcanzado una transformación que no se ha visto nunca; un giro para la historia”, dijo Trump al hacer un balance de su gestión, entre aplausos de legisladores republicanos y abucheos de la oposición demócrata.

También estaban presentes en el Congreso los integrantes de la Suprema Corte, a quienes el presidente reprochó el fallo del viernes, que declaró ilegales los aranceles que impuso como eje de la guerra comercial con la que inició su segundo mandato.

El mandatario calificó de “desafortunado” ese pronunciamiento del máximo tribunal del país, que concluyó que es el Congreso el que tiene que aprobar impuestos y también aranceles, y que el presidente se excedió en sus potestades.

“La acción del Congreso no será necesaria”, dijo Trump, y afirmó que “los aranceles seguirán bajo alternativas legales totalmente aprobadas y probadas, y que conducirán a una solución que será más fuerte que la anterior”.

Trump también se refirió a sus políticas contra la migración y contra el fentanilo. Dijo que el ingreso de esa droga por las fronteras se redujo 56% en un año, desde que él llegó a la presidencia, y que “en los últimos nueve meses, han sido admitidos en Estados Unidos cero extranjeros ilegales”.

“El primer deber del gobierno estadounidense es proteger a los ciudadanos estadounidenses, no a los inmigrantes ilegales”, dijo Trump, y recibió abucheos de la bancada demócrata. “¡Estás matando estadounidenses! Alex no era un criminal”, gritó la congresista Rashida Tlaib, de Michigan, en referencia al enfermero Alex Pretti, a quien mataron funcionarios del ICE, la agencia antiinmigración estadounidense, que se convirtó en la mayor fuerza represiva interna durante el actual gobierno.

El presidente insistió en estas políticas y se refirió a la comunidad migrante somalí, a la que ya había acusado de “apestar”. En su discurso de esta madrugada dijo que “los piratas somalíes que saquearon Minnesota nos recuerdan que hay grandes partes del mundo donde el soborno, la corrupción y la anarquía son la norma, no la excepción, importando estas culturas a través de la inmigración sin restricciones y con las fronteras abiertas”.

La congresista por Minnesota Ilhan Omar, de origen somalí, le gritó al presidente “mentiroso” y lo acusó, como Tlaib, de matar a ciudadanos estadounidenses.

Cuando Trump llamó a que se prohíba que los legisladores operen en la bolsa con información privilegiada a la que acceden por sus cargos, el representante demócrata por California Mark Takano le gritó: “¿Qué tal vos primero?”. Y Tlaib agregó: “¡Sos el presidente más corrupto!”.

Desde que Trump comenzó su discurso se dieron intercambios de este tipo. El congresista afroestadounidense Al Green, de 79 años, lo recibió con un cartel que decía “las personas negras no son simios”, en alusión a un video difundido por el presidente en el que aparecen Barack Obama y su esposa, Michelle Obama, caracterizados como monos. Green fue expulsado de la sala.

Una “era económica dorada” y “ocho guerras” resueltas

Durante su discurso, Trump, que fue celebrado por la bancada republicana, afirmó: “Nuestra nación se ha vuelto más grande, mejor, más rica y más fuerte que nunca”. Habló de una “era económica dorada” y afirmó: “Estamos ganando tanto que nos cansaremos de ganar. Pero no nos cansaremos, ¡porque Estados Unidos nunca se cansa de ganar!”.

Trump dijo que su gobierno bajó la inflación y el precio de los combustibles y se jactó de la nueva “dominación” de Estados Unidos en América Latina, de la “victoria colosal” de haber capturado a Maduro, a quien calificó como “uno de los capos más siniestros”, y de haberlo llevado ante la Justicia estadounidense. Detacó la llegada de 80 millones de barriles de crudo de Venezuela, un “nuevo amigo y socio” de su país.

La agencia de noticias AP señaló este miércoles que si bien la inflación está controlada en Estados Unidos, su caída se estancó en los últimos meses, debido a la volatilidad de los mercados energéticos y otros fenómenos globales, y que los precios de bienes básicos son desproporcionadamente caros para las clases medias y bajas.

Durante su discurso, Trump afirmó que el bombardeo lanzado en 2025 sobre Irán destruyó “el programa de armas nucleares”. En este momento, en que están en marcha negociaciones con las autoridades iraníes, pero al mismo tiempo Washington lanzó un amplio despliegue militar en torno a ese país, Trump dijo sobre su programa nuclear: “Se les advirtió que no intentaran reconstruir su programa de armas, en particular las nucleares. Sin embargo, siguen empezando de cero”. La cancillería iraní manifestó este miércoles que esos dichos no son más que “la repetición de grandes mentiras”.

Trump también celebró que, según sus cuentas, terminó “ocho guerras” que heredó de “administraciones débiles”. Destacó el cese del fuego de Gaza, sin señalar que ha sido inestable y con cientos de muertos palestinos desde que está vigente, y dijo que “todos los rehenes [israelíes], vivos y muertos, han sido devueltos a sus familias”, gracias a las mediaciones de Catar, respaldadas por Estados Unidos.

En cuanto a la guerra en Ucrania, que antes de llegar al gobierno afirmaba que podría resolver de inmediato, culpó a “administraciones previas” por no prevenirla y dijo que si él hubiera estado en el gobierno, “nunca habría sucedido”.

Después de escuchar al presidente, el líder de los demócratas en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, dijo este miércoles que el discurso de Trump fue un “completo desastre”, lleno de “mentiras, propaganda y odio”. Afirmó que su gobierno “ha encarecido la vida más que nunca, ha privado a los estadounidenses de la atención médica y ha desatado la violencia estatal contra nuestras comunidades”, y agregó que el presidente mintió sobre todos estos puntos.

Una encuesta de CNN concluyó que solo uno de cada tres espectadores del discurso sobre el Estado de la Unión confía en que las medidas económicas del gobierno tendrán un efecto positivo, que 40% no cree que Trump logre reducir el costo de vida, y que 29% tiene cierta confianza en que pueda lograrlo.

El lunes se conoció otra encuesta, del Pew Reaserch Center, según la cual 72% de los estadounidenses calificaba de regulares o malas las condiciones económicas y 52% afirmaba que el gobierno de Trump las había empeorado.