Entre los documentos que el gobierno de Estados Unidos desclasificó el viernes sobre el caso del financista Jeffrey Epstein, condenado por una trama de múltiples delitos sexuales, fueron divulgados algunos que refieren a Uruguay.
En un intercambio de correos de 2016 con Ehud Barak, ex primer ministro israelí, Epstein le comunicó que lo vería después de viajar a Punta del Este. No se especifica en los archivos los motivos de la visita a Uruguay ni del encuentro con Barak, ni tampoco si finalmente se concretó.
Diez años antes de esa comunicación, en 2006, quedaron registrados en otros documentos varios giros –algunos de 500 dólares– enviados desde la cuenta de Epstein a la que tenía el empresario y peluquero argentino Roberto Giordano en un banco privado de Punta del Este. El motivo de esos pagos no aparece revelado en los archivos divulgados hasta ahora.
Por ese entonces, Giordano visitaba con frecuencia Punta del Este, donde residió durante sus últimos años, hasta su fallecimiento en 2024, a los 79 años.
En torno a 2006, el peluquero organizó varios desfiles de moda que eran transmitidos por televisión y a los que asistían figuras de Argentina. Ese año, Giordano fue denunciado por el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU) por incluir en esos eventos a menores de edad.
“Tiene solamente 14 años y es la nueva revelación”, decía Giordano al presentar a una niña en uno de sus desfiles, según citó por entonces un artículo del diario Página 12. Días antes, el INAU le había advertido que sería sancionado si no respetaba las normas que regulaban el trabajo de los adolescentes. La entonces presidenta del INAU, Cristina Álvarez, dijo al periódico argentino: “Aplicamos la reglamentación que comprende a todos. Los menores de 15 años no pueden trabajar bajo ningún concepto”.
“Se trata de un principio que figura en la Convención de los Derechos del Niño y que es recogido por nuestro Código de la Niñez”, señaló Álvarez, y agregó que en este caso, además, se trataba de un trabajo “inapropiado” por “la exposición que significa participar en un desfile que está pensado para un público conformado por adultos”.
Tanto en el caso de Giordano como en el de otras personas que aparecen en los archivos divulgados el viernes, los datos no implican una acusación ni establecen qué vínculos tenían con Epstein.
Ghislaine Maxwell en Colombia
Otro nombre conocido en la región que aparece en los documentos desclasificados es el del expresidente de Colombia Andrés Pastrana. El martes Pastrana anunció acciones legales contra una columnista a la que acusa de descontextualizar un viaje que él hizo en el avión privado de Epstein. “Nunca hubo niñas en esos vuelos”, manifestó Pastrana en su cuenta de X, y reclamó rectificaciones. Afirmó que existen registros de Aduana de esos viajes y de las personas a bordo, que ninguna de ellas era menor, y que por entonces Epstein no era conocido públicamente como un delincuente sexual, sino como un inversionista con contactos en las esferas más altas.
La columnista a la que cuestionó, Ana Bejarano, le respondió que, tras la divulgación de los archivos, la relación de Pastrana con Epstein y su socia Ghislaine Maxwell ya es pública y documentada, y reclamó que sea el expresidente quien brinde explicaciones al respecto. El expresidente había figurado en documentos vinculados con Epstein divulgados años atrás.
Según el portal La Silla Vacía, Maxwell, que cumple una condena de prisión por ser parte de la red de explotación sexual, declaró sobre Pastrana al Departamento de Justicia de Estados Unidos: “Soy piloto de helicóptero y Andrés también. Nos hicimos amigos y piloteé un Blackhawk en Colombia”.