En una conferencia de prensa que ofreció el jueves en Brasilia, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva anunció un conjunto de medidas para mitigar los efectos en el país del aumento del precio del petróleo en el mercado internacional de combustibles.
El paquete incluye cambios tributarios, subsidios y mecanismos de monitoreo para contener los ajustes de precios, con especial atención al diésel, un combustible esencial para el transporte de mercancías, informó el portal Brasil247.
Acompañado de varios de sus ministros, incluyendo al de Economía, Fernando Haddad, Lula firmó decretos y también una Medida Provisional que forman parte de la estrategia del gobierno para mitigar los efectos de la volatilidad del petróleo en el mercado internacional.
El reciente aumento de los precios del petróleo se produce en medio del agravamiento de la crisis en Medio Oriente causada por la guerra en Irán. Este jueves el precio del petróleo crudo Brent volvió a superar la marca de los 100 dólares.
“Esta conferencia de prensa tiene como objetivo abordar lo que está sucediendo en Brasil y en el mundo, en gran medida debido a la irresponsabilidad de las guerras que vivimos a nivel global. El precio del petróleo se está descontrolando en casi todos los países”, declaró Lula.
El presidente detalló la trayectoria reciente de los precios del petróleo en el mercado internacional.
“El crudo Brent pasó de 67 dólares a 114, bajó a 99 y hoy volvió a subir a 100 dólares por barril. Esto significa un aumento en los precios de los combustibles en todos los países. De hecho, en Estados Unidos, la gasolina ya ha subido un 20%”, agregó el mandatario en su contacto con los medios.
El aumento de precio se produce incluso después de que la Agencia Internacional de Energía (AIE) autorizara la liberación de 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas. Esta medida representa la mayor iniciativa de este tipo jamás realizada por la organización, que agrupa a 32 países, incluido Estados Unidos.
Entre las decisiones anunciadas se encuentra la reducción a cero de las tasas impositivas que gravan específicamente al diésel. Esta medida elimina los dos únicos impuestos federales que gravan actualmente el combustible y representa una reducción estimada de 32 centavos de real por litro.
Según el gobierno, el objetivo es aliviar la presión sobre un insumo esencial para el transporte de carga, la producción agrícola, el abastecimiento urbano y la movilidad de millones de brasileños. El cambio se implementará mediante un decreto presidencial.
La Medida Provisional también prevé la creación de un impuesto a la exportación de petróleo como instrumento regulatorio. El objetivo es estimular la refinación nacional y garantizar el suministro interno, además de compartir con la sociedad brasileña los ingresos excedentes generados por el aumento de los precios del petróleo en el mercado internacional.
El texto también amplía los instrumentos de supervisión de la Agencia Nacional de Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP). Con las nuevas normas, el organismo estatal podrá actuar con mayor rigor para frenar prácticas consideradas perjudiciales para el consumidor, como los aumentos abusivos de precios y la retención especulativa de existencias para generar escasez o aumentar el valor de los precios.
Otro decreto, que el gobierno de Lula también firmó este jueves, exige que las estaciones de servicio adopten una señalización clara y visible que informe a los clientes sobre la reducción de impuestos y precios federales debido al subsidio. La medida busca garantizar la transparencia y facilitar la verificación de que el beneficio se está dirigiendo al consumidor.