El gobierno de España tardó justo 24 horas en responderle a Ursula von der Leyen. En una reunión en Bruselas con embajadores comunitarios, la presidenta de la Comisión Europea emprendió el martes un giro dialéctico que sorprendió a todo el mundo para alinearse sin ambages con los designios belicistas de los Estados Unidos de Donald Trump y pedirle a la Unión Europea (UE) que ella representa que se olvide del viejo mundo “basado en reglas”. Un mensaje rupturista con el propio legado del viejo continente desde la Segunda Guerra Mundial y enfrentado de plano al que promulga el Ejecutivo español, que le respondió el martes en boca de su ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
“Europa tiene que defender el orden internacional. La alternativa al orden internacional es el desorden. No hay una oposición entre un antiguo orden y uno nuevo. Hay que optar: o se está con el derecho internacional o con la fuerza; con la paz o con la guerra; con el progreso o con una involución histórica”, contestó Albares a preguntas de los periodistas durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros sobre el posicionamiento de Von der Leyen.
Sin mencionar expresamente en ningún momento a la presidenta de la Comisión Europea, el ministro de Exteriores dejó claro que España a quien respalda es al presidente del Consejo, António Costa, que ya también se desmarcó de Von der Leyen. “Si se sigue apostando por el desorden, llegaremos al caos. En Europa somos, ante todo, una construcción de derechos y de tratados que nos protegen a todos. Donde no hay derecho ni orden internacional, solo existe la ley del más fuerte, la ley de la selva”, insistió Albares, que llegó a pedirle a Von der Leyen de manera implícita que se dedique a defender los intereses de los 27 países que integran la UE y no los de Estados Unidos. “La Comisión Europea tiene la misión de ser la garante de los tratados, de los derechos y de la protección de todos”.
Justo en esa línea, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, hizo el martes una enmienda a la totalidad de la propuesta de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, quien en su discurso ante los embajadores de los 27 países de la UE señaló: “Ya no podemos confiar en el sistema basado en reglas como la única forma de defender nuestros intereses ni asumir que sus normas nos protegerán de las complejas amenazas a las que nos enfrentamos”. Costa ha reivindicado en el mismo foro con los equipos consulares de los países miembros: “Debemos llevar a cabo una política exterior multidimensional, participando activamente con la comunidad internacional para defender los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas y en el derecho internacional. Es de nuestro interés garantizar que el mundo siga basado en reglas y en la cooperación. Es de nuestro interés evitar una mayor fragmentación del mundo”.
Desde España, el gobierno insiste en abrir las vías diplomáticas necesarias para evitar que la escalada en Medio Oriente continúe. Y exige a Israel abandonar sus planes de una invasión terrestre de Líbano. “Israel amenaza con una invasión terrestre que sería un tremendo error. La soberanía y la integridad territorial de Líbano tienen que preservarse. Su seguridad es vital para toda la región. Exigimos a Israel que cumpla el derecho internacional y a Hezbolá que cese los ataques”, apuntó Albares. Por otra parte, el ministro cifró en 6.000 el número de españoles evacuados de la zona por misiones del gobierno.
Ronda con los grupos
Por su parte, el gobierno anunció que va a convocar a los grupos parlamentarios a una ronda de contactos para hablar sobre la guerra de Irán. El responsable de tratar con los partidos será el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Pedro Sánchez tiene previsto, además, comparecer ante el Congreso el 25 de marzo para informar sobre la posición de España.
Esas reuniones con los partidos se producirán en paralelo a los trabajos que los distintos departamentos del Ejecutivo llevan a cabo en la preparación de un paquete de medidas económicas para paliar los efectos de la guerra, principalmente en lo que respecta a la energía. De hecho, el Ejecutivo apunta que el objetivo de esos contactos es que los distintos grupos se impliquen en ese plan de choque y aporten medidas que se puedan incorporar al decreto que prepara el gobierno. Según la portavoz, Elma Saiz, también se convocará en esta ocasión al grupo parlamentario de Vox.
Este artículo fue publicado originalmente por elDiario.es.