Los datos preliminares de una investigación militar que lleva adelante el ejército estadounidense dejan en evidencia que fueron ellos los responsables del ataque con misiles Tomahawk contra una escuela primaria femenina de la ciudad iraní de Minab, situada en la provincia de Hormozgan, en el sur del país, muy cerca de la zona del estrecho de Ormuz.

El bombardeo ocasionó la muerte de casi 200 personas, la mayor parte de ellas niñas de entre 7 y 12 años, en la que fue por lejos la peor masacre de civiles desde que comenzó el conflicto.

De acuerdo a lo que informó The New York Times, el ataque se produjo el sábado 28 de febrero, el día que comenzó la ofensiva estadounidense e israelí contra Irán, y se debió, según la investigación, a un error de selección del objetivo por parte del ejército.

Las fuerzas estadounidenses estaban atacando una base iraní cercana que se extendía hasta el recinto escolar, que se diferenciaba del área militar por un muro pintado de colores y por áreas de juego, también coloridas, en contraste con las instalaciones militares.

Oficiales del Comando Central estadounidense crearon las coordenadas del objetivo para el ataque basándose en datos obsoletos proporcionados por la Agencia de Inteligencia de Defensa, según informaron personas involucradas en la investigación.

Aún se desconoce por qué las autoridades no verificaron la información antes de los ataques. El Pentágono se negó a comentar sobre el informe y declaró al portal estadounidense The Hill que el incidente continúa bajo investigación. El presidente Donald Trump declaró a la prensa el miércoles que desconocía el informe. Antes, durante el fin de semana y cuando ya parecía claro que la responsabilidad del hecho era del ejército de Estados Unidos, llegó a culpar a las fuerzas iraníes, aunque el secretario de Defensa, Pete Hegseth, se negó a decir lo mismo.