El presidente argentino, Javier Milei, descargó una larga serie de descalificaciones contra el kirchnerismo en el discurso que dio en la noche del domingo en el Congreso para dar comienzo a una nueva legislatura.

Con la lectura de un texto titulado “La moral como política de Estado”, el mandatario habló durante una hora y 40 minutos ante los legisladores, a los que se sumaron otras autoridades y muchos militantes libertarios que llenaron las barras y palcos del edificio legislativo argentino.

De acuerdo a lo que consignó el diario La Nación, Milei propuso impulsar cambios para los próximos 50 años mientras tildaba a sus principales opositores de “cavernícolas”, “delincuentes”, “ignorantes”, “asesinos” y otros adjetivos denigrantes.

Si bien el líder de extrema derecha mencionó temas relevantes, como una reforma impositiva, otra electoral e incluso una judicial, además de plantear que buscará efectuar cambios en los códigos penal, civil, comercial y aduanero, no hizo anuncios concretos ni precisiones sobre estas cuestiones, sino que optó por atacar a sus adversarios.

elDiarioAr informó que el fuerte cruce con la oposición peronista estuvo acompañado por los permanentes gritos celebratorios de los militantes libertarios ante las palabras de su líder, a los que se sumaron funcionarios y legisladores oficialistas.

“Ustedes también podrían gritar, porque soy presidente de ustedes, aunque no les guste. Ustedes no pueden aplaudir porque se les escapan las manos en bolsillos ajenos”, les dijo el presidente a los integrantes de la bancada de Unión por la Patria, antes de apuntar directamente contra Cristina Fernández: “Manga de ladrones, delincuentes, por eso tienen a la suya presa”.

“Kukas, me encanta domarlos”, dijo Milei, quien en su andanada de ataques contra la oposición también le dijo al diputado Juan Grabois que era un “oligarca disfrazado de pordiosero” y calificó a la diputada Myriam Bregman como una “Chilindrina trotska”.

“La malaria ha terminado”, afirmó el mandatario extremista al defender su gestión económica, y aprovechó la ocasión para atacar a los empresarios que no están de acuerdo con sus políticas. Calificó a Paolo Rocca, dueño de la empresa siderúrgica Techint, como “Don Chatarrín”, tal como había hecho antes en su cuenta de X, y, en la misma línea, criticó al dueño de la empresa de neumáticos Fate, Javier Madanes Quintanilla, que recientemente cerró su fábrica, calificándolo como “Gomita”.