La segunda cumbre internacional sobre energía nuclear civil se celebró en París el martes, por invitación del presidente Emmanuel Macron y bajo el patrocinio del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). La atención se centró claramente en la construcción de nuevas centrales nucleares en todo el mundo. Este martes se cumplieron 15 años del desastre de Fukushima y casi 40 años del desastre de Chernóbil. En los últimos tiempos, la energía nuclear había perdido mucha popularidad debido a estas tragedias y a los problemas no resueltos de la gestión de residuos nucleares. Ahora el interés por ella parece estar resurgiendo.
En la cumbre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificó la retirada europea de la energía nuclear como un “error estratégico”. Argumentó que la energía nuclear es una “fuente fiable y asequible de energía de bajas emisiones”, y abogó por el retorno de la energía nuclear a la Unión Europea (UE), señalando que su participación en la generación de electricidad rondaba el 30% en 1990, pero desde entonces ha descendido aproximadamente al 15%.
Von der Leyen, que es integrante de la CDU (Unión Demócrata Cristiana) y exministra de Defensa alemana, presentó un plan que prioriza la construcción de minicentrales nucleares, los llamados pequeños reactores modulares (SMR), frente a las centrales convencionales a gran escala. La UE apoyará el desarrollo de nuevas tecnologías nucleares por parte de empresas privadas con una garantía de 200 millones de euros. Europa debe ser líder en el sector de los SMR para principios de la década de 2030, sostuvo, ya que podría convertirse en un gran éxito de exportación. Además, se espera que la energía nuclear contribuya a reducir los precios de la electricidad para los consumidores y a fortalecer la competitividad internacional de las empresas europeas. Está previsto que el próximo presupuesto de la UE asigne 5.000 millones de euros a la investigación en el campo de la fusión nuclear.
Director general del OIEA, Rafael Grossi: 40 estados tienen un “claro interés” en los reactores nucleares
La crisis de suministro de petróleo relacionada con la guerra en la región del Golfo confirió mayor relevancia e importancia a la cumbre internacional de París. El anfitrión, Macron, explicó que la situación exige una revisión de los modelos de política energética de Europa: “Estos deben ser capaces de conciliar la descarbonización, el empleo y la independencia energética”.
Para el presidente de Francia, país en el que 57 reactores producen más del 70% de la electricidad, la expansión de la energía nuclear con seis nuevos reactores en la próxima década ya es una certeza. Espera fervientemente que otros países sigan el ejemplo, utilizando especialmente la tecnología francesa. Actualmente, 30 países operan un total de alrededor de 450 reactores. Sin embargo, según el director general del OIEA, Rafael Grossi, otros 40 estados, entre ellos Argentina y Sudáfrica, tienen un “claro interés” en generar su electricidad con reactores nucleares. Representantes de 40 países asistieron a la cumbre; Rusia no fue invitada.
La demanda mundial de electricidad está aumentando, en gran medida debido al enorme consumo energético de los sistemas de servidores de inteligencia artificial. Fatih Birol, director de la Agencia Internacional de la Energía, cree que la respuesta reside en un “retorno forzado a la energía nuclear”, que complemente la expansión de la energía solar, eólica y otras fuentes de energía renovables.
Al igual que otras ONG, Greenpeace criticó este entusiasmo unánime por el futuro de la fisión o fusión nuclear como fuente de energía rentable y solución para la transición energética en el marco de la Cumbre de París. La Oficina Federal para la Seguridad de la Gestión de Residuos Nucleares de Berlín advirtió en un estudio de 2024 que las desventajas y los problemas pendientes en torno a las minicentrales nucleares superaban sus ventajas, y que su lanzamiento al mercado era imprevisible.
Este artículo fue publicado originalmente por Die Tageszeitung.