El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó en los últimos días las advertencias a sus aliados. Les reclama que se involucren en la guerra contra Irán para desbloquear el estrecho de Ormuz, por donde transita un quinto del petróleo que se comercializa, al tiempo que les reprocha que son ellos quienes necesitan ese combustible y no Estados Unidos.
Este miércoles amenazó con abandonar la OTAN por lo que él considera una falta de respaldo de parte de esa alianza a su país y a sus intentos de controlar el estrecho de Ormuz, bloqueado por Irán a los barcos de Estados Unidos y de los estados que lo apoyan.
Trump dijo al diario británico The Telegraph y a la agencia de noticas Reuters que está evaluando retirar a Estados Unidos de la OTAN, de la que es el principal aportante económico. El presidente estadounidense ya había puesto en duda que a su país le reporte algún beneficio la pertenencia a esa alianza y les había reclamado a sus socios que aumentaran sus aportes económicos.
En sus declaraciones a Reuters dijo que consideraba la retirada, que este asunto era “irreversible” y que horas más tarde daría un discurso a su país para expresar su malestar con la OTAN.
Sin embargo, Trump no consultó a los demás integrantes de esa organización defensiva al lanzar los ataques contra Irán junto con el gobierno israelí, y muchos de sus socios le manifestaron después que esta no era su guerra.
“Nunca me emocionó la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel. El presidente ruso, [Vladimir] Putin, también lo sabe”, dijo Trump a The Telegraph. El presidente estadounidense agregó: “Ucrania no era nuestro problema. Fue una prueba y estuvimos ahí, como siempre habríamos estado ahí por ellos. Pero ellos no estuvieron para nosotros”.
El diario The Guardian recordó que, sin embargo, la única vez que la OTAN activó el artículo 5, sobre la defensa común, fue por los atentados del 11 de setiembre de 2001 contra Estados Unidos.
El malestar de Trump ya había quedado claro esta semana, cuando publicó un mensaje en su red Truth Social: “A todos esos países que no pueden conseguir combustible para aviones por culpa del estrecho de Ormuz, como Reino Unido, que se negó a involucrarse en la decapitación de Irán, les tengo una sugerencia: primero, compren a Estados Unidos, tenemos de sobra; y segundo, ármense de valor, vayan al estrecho y ¡tómenlo!”.
Respuestas de Europa
En este clima, el gobierno del primer ministro británico, Keir Starmer, que en su momento se opuso a la salida del Reino Unido de la Unión Europea, anunció ayer en conferencia de prensa su intención de acercarse al bloque comunitario.
“Está cada vez más claro que en este mundo, que evoluciona de forma volátil, nuestro interés nacional a largo plazo requiere de una asociación más estrecha con nuestros aliados de Europa y de la Unión Europea”, afirmó Starmer.
La prensa británica leyó este mensaje como un giro político y no solo una declaración circunstancial.
También en respuesta a los dichos de Trump, el portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, dijo en conferencia de prensa que la “OTAN no está acabada”. Señaló que las declaraciones como las que se conocieron este miércoles son un “fenómeno recurrente”, pero que cree que Trump “es consciente de la importancia de la OTAN” y que Alemania “no está haciendo preparativos” para una eventual salida de Estados Unidos.
Sobre la situación del estrecho de Ormuz, la ministra de Relaciones Exteriores británica, Yvette Cooper, encabezará este jueves una reunión por videoconferencia con 35 países para estudiar medidas que permitan reabrirlo una vez que termine esta guerra, informó la agencia Efe.
Fueron convocados aquellos gobiernos que el 19 de marzo firmaron un comunicado conjunto en rechazo al cierre de ese paso por el que circulan barcos de distintas nacionalidades. Días después, otros 30 países sumaron su firma.
Irán niega haber pedido una tregua
Otros dichos de Trump motivaron una respuesta del gobierno iraní.
Después de insistir en que avanzan las negociaciones con Teherán, algo que las autoridades iraníes niegan, y decir que la guerra está por terminar, lo cual no ha ocurrido, Trump afirmó este miércoles que Irán le solicitó a Washington un cese del fuego.
“El nuevo presidente del régimen iraní [posiblemente en alusión al ayatolá Mojtaba Jamenei], mucho menos radical y mucho más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir un alto el fuego a Estados Unidos”, dijo Trump en sus redes sociales. Agregó que Estados Unidos podría considerar ese pedido una vez que se abra la circulación por el estrecho de Ormuz. “Hasta entonces, vamos a reducir a Irán a cenizas o, como dicen, devolverlo a la Edad de Piedra”, afirmó.
El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, negó que su país haya propuesto un cese del fuego a Estados Unidos y dijo que las declaraciones de Trump son “falsas”.
A su vez, el jefe de la Comisión de Seguridad del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, manifestó que el estrecho de Ormuz “reabrirá, claramente, pero no para ellos; estará abierto para los que cumplan con las nuevas leyes de Irán”. Si bien no dijo cuáles son esas normas, afirmó que “los 47 años de hospitalidad se han acabado para siempre”.
Mientras tanto, la ofensiva sobre el territorio iraní continúa. Según un balance que hizo este miércoles el Comando Central de Estados Unidos, desde que se lanzó esta ofensiva denominada Furia Épica, el 28 de febrero, las fuerzas armadas de ese país atacaron centros de mando y cuarteles de la Guardia Revolucionaria iraní, diversas zonas de almacenamiento y producción de armas, sistemas de defensa aérea y destruyeron 155 barcos militares.
En Irán, el jueves, fue despedido por miles de personas el comandante de las Fuerzas Navales de la Guardia Revolucionaria Alireza Tangsiri, que fue el responsable de planear el cierre del estrecho de Ormuz y murió asesinado por Israel. En la ciudad de Bandar Abás, el cortejo fúnebre fue acompañados por seguidores que coreaban: “No a la rendición, no a la negociación, lucha contra Estados Unidos”.