Donald Trump anunció este jueves la destitución de la fiscal general, Pam Bondi, a quien definió como una “amiga leal” y una “gran patriota”. El presidente estadounidense recurrió a su red Truth Social para anunciar que la funcionaria ya no ocuparía ese lugar en su gobierno.

“Queremos mucho a Pam, y ella pasará a ocupar un nuevo cargo -muy necesario e importante- en el sector privado, el cual será anunciado en una fecha próxima”, publicó Trump. También comunicó que el fiscal general adjunto, Todd Blanche, la reemplazará de manera interina. A su vez, Bondi reiteró su apoyo al presidente.

Dirigentes del opositor Partido Demócrata festejaron la salida de una funcionaria a la que habían cuestionado por su gestión, en particular en lo que refiere al caso Jeffrey Epstein, por sus intentos de despegar a Trump de ese escándalo y por su manejo de los archivos oficiales que podrían exponer a otros responsables en la red de explotación sexual de menores.

La cadena Fox News, la primera en informar sobre la destitución de Bondi, publicó que Trump se lo comunicó a la funcionaria durante la noche del miércoles. Tampoco el presidente quedó conforme con cómo gestionó el caso Epstein, que el gobierno intentó dejar de lado hasta que no tuvo otra opción que publicar parte de los archivos bajo la presión de los demócratas y por orden del Congreso.

En los documentos que se publicaron, que son solo una fracción del total, el nombre de Trump aparece cerca de 3.000 veces. Aunque ninguna de esas menciones constituye en sí una prueba para imputarlo, desde distintos sectores políticos se ha reclamado más información y una investigación a fondo del caso.

Antes de que se publicaran esos documentos, Bondi generó fuertes expectativas entre los seguidores del presidente cuando dio a entender que tenía en su poder una lista de clientes de Epstein. El Departamento de Justicia negó después que esa lista existiera.

Por otra parte, la Fiscalía General ha intentado sin éxito que la Justicia impute a enemigos políticos de Trump, entre ellos, varios legisladores demócratas que llamaron a los funcionarios a desobedecer órdenes ilegales que fueran dictadas por el gobierno. También intentó imputar al presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, que ha insistido en mantener la independencia de ese organismo pese a las presiones de Trump.

Según informó el diario The Guardian, si bien los demócratas consideraron un alivio que Bondi ya no sea la fiscal general, el líder de la bancada opositora en el Senado, Chuck Schumer, dijo que los problemas en el Departamento de Justicia van a continuar mientras el presidente lo utilice “como instrumento de venganza y no para hacer cumplir la ley”.